"El sector no está aislado de lo que es esta crisis, hemos señalado ya en el pasado que esto tarde o temprano nos iba a tocar. La única diferencia con respecto a los otros rubros del sector agropecuario fue que el sector forestal ya había recibido un primer cimbronazo el año pasado, cuando se complicó el acceso y cayeron los precios de los tableros y la madera aserrada hacia Estados Unidos", explicó Edgardo Cardozo, gerente de la Sociedad de Productores Forestales.
Señaló que en este momento las exportaciones están paradas porque la demanda en el mercado internacional ha disminuido sensiblemente y las industrias de destino de la madera uruguaya trabajan con stocks y no están importando.
"El cuidado de los bosques se debe hacer igual y en ese sentido los productores no han bajado los brazos, pero la cosecha en sí está enlentecida por la falta de fluidez en la colocación en los mercados internacionales. A diferencia de la siembra de cultivos anuales, las plantaciones de bosques son a largo plazo y eso dificulta el análisis de la respuesta del mercado. De todas formas hasta ahora no hemos sentido ninguna señal de productores que estén deteniendo la plantación, y esto es porque la cosecha requiere ocho, nueve o 10 años si es para celulosa y el doble de tiempo si es para madera aserrada. No podemos decir que la plantación se haya detenido", indicó.
También desconoce si la compra de tierras con destino a forestación tuvo algún comportamiento diferente. "Sucede que cuando hablamos de ritmos de plantación nos referimos a proyectos desarrollados con anterioridad. El sector forestal es muy regulado y si estoy plantado ahora es porque ese proyecto fue entregado 10 meses antes. Por eso es difícil ver los efectos que causa la coyuntura en esta actividad", señaló.