Según un artículo del diario italiano Corriere della Sera el estado de conservación de las ruinas de la antigua ciudad romana de Pompeya, ubicada cerca de Nápoles, es “catastrófico”. Y esto a pesar de los fondos que el gobierno italiano y europeo han destinado para su preservación.
Los 105 millones de euros desembolsados por fondos italianos y europeos no han sido suficientes para revertir una situación que describen como “demoledora”. “De las aproximadamente 40 viviendas antiguas que deberían ser accesibles, únicamente cuatro pueden visitarse esta semana. Además, inscripciones en latín como la famosa locución Cave canem (“Cuidado con el perro”) se están borrando”, afirma el artículo referido. Además de esto, el Corriere se refiere al pésimo estado de los baños y los aseos del compejo arqueológico, que no han sido reparados.
La comisión regional encargada de supervisar los asuntos culturales criticó que el dinero para la restauración no se invirtió de forma adecuada. Además, la vigilancia de las ruinas sigue siendo insuficiente, añade el Corriere. En noviembre de 2010, la llamada “Casa de los gladiadores” se derrumbó y ya ahí había críticas por negligencia.
Líos con el gremio Para denunciar la falta de personal en Pompeya, los sindicatos están organizando cierres diarios, lo que tampoco ayudó a mejorar la situación. Este descuido ha repercutido en la cantidad de turistas que se acercan a Pompeya interesados por las ruinas. La ciudad fue destruida en el año 79 después de Cristo, sepultada bajo las cenizas del volcán Vesubio. Sus restos fueron descubiertos en 1748.
La lava petrificada de la erupción que enterró la ciudad (ver recuadro) preservó muchos objetos que le permitieron a los arqueólogos reconstruir la vida de los romanos del primer siglo de la era cristiana.
Entre estos objetos se conservan cuerpos enteros de ciudadanos de Pompeya, así como también platos, cubiertos, utensilios y muebles. Al igual que otros complejos arqueológicos, Pompeya sufre los efectos de la crisis económica europea y de la recesión, demostrando que la cultura también se perjudica en estos casos.
Enterrada Conjuntamente con su vecina ciudad de Herculanum, Pompeya era un lugar de veraneo y recreación para la sociedad romana del primer siglo de la era cristiana. Quedó destruída y enterrada bajo una gruesa capa de 6 metros de ceniza y lava luego de una enorme erupción del volcán Vesubio en el año 79 después de Cristo. Sus ruinas se descubrieron en 1748, cuando el militar español Roque de Alcubierre excavó la zona.