1 de abril 2018 - 5:00hs
Existen seis federaciones: la de Oceanía, la de Asia, la de África, la de Centro y Norte América, la de Sudamérica y la de Europa, pero todo el mundo sabe que el campeón saldrá de alguna de estas últimas dos.

De los más de 200 países y territorios inscriptos en FIFA llegan 32 al Mundial y el campeón será Brasil o Alemania o España o Argentina o Francia. No va a salir campeón un país nuevo y no parece tampoco que Uruguay o Inglaterra –los únicos en este Mundial que conocen la gloria, además de los citados– estén como para repetir.

Lo que quiero decir es que, a pesar de esa frasecita boba que dice que "en el fútbol no hay lógica", nadie cree que Colombia vaya a levantar la copa, ni Bélgica, ni Portugal.
Más noticias

En mi humilde opinión, Uruguay e Inglaterra son los únicos enemigos más o menos serios de la lógica.
En todo caso la tiene más fácil Uruguay que Inglaterra. Si se da la lógica más pura, Brasil y Alemania van a la final. Inglaterra tendría que enfrentarse a uno de ellos en cuartos de final: si ganara su serie y también octavos, le tocaría Brasil; si entrara segundo en la serie y ganara octavos, le tocaría Alemania.

En cambio, a Uruguay, si las cosas les salen bien en la serie y también contra Portugal en octavos, le tocaría Francia en cuartos: un equipo muy talentoso pero muy joven.

Brasil, como siempre que no juega en su casa, es uno de los equipos a los que es más difícil derrotar. Argentina sin Messi se comió seis goles en España, pero en Rusia y con Messi va a ser otra cosa: ya pronostico que le gana a España en cuartos de final pero no prometo nada contra Alemania en semis.

Para empezar, está claro que 32 equipos son demasiados. ¿Qué tal ocho? Acá van: Uruguay, Francia, Brasil, Bélgica, España, Argentina, Alemania e Inglaterra. Una final contra Inglaterra después de que nosotros venciéramos a Francia y a Brasil y ellos les ganaran a Alemania y a Argentina no estaría nada mal.

Ningún tapado ganó nunca un Mundial. Lo que queda es la esperanza, tal vez algún renacimiento, un linaje recobrado, una estirpe volvedora. Algo así

Está claro que estas disquisiciones se realizan desde un punto de vista celeste-positivo. Podría pasar que perdiéramos en el alargue contra Portugal, con un gol de Cristiano Ronaldo de penal en el minuto 111.

Sería más excéntrico especular desde el punto de vista de Suecia. Para ganarse un lugar en el Mundial, los escandinavos debieron dejar por el camino a Holanda y a Italia. Ahora les tocó el grupo de Alemania y si salen segundos van contra el primero del grupo de Brasil.

Cualquiera diría que no llegan a cuartos. Sin embargo, si Odín así lo determina, Suecia empata con Alemania y sale primero en su grupo, beneficiándose del empate de Alemania y México, con lo cual Alemania y Brasil se enfrentan en octavos. Suecia, por su parte, vence a Suiza en octavos, a Inglaterra en cuartos y a Argentina en semis, para perder, luego de una batalla heroica, contra Uruguay en la final.

Eso sería un escape de película de la cárcel de la lógica, esa cárcel que dice que Francia y Brasil van a jugar una de las semifinales y la otra será entre Alemania y España, o Alemania y Argentina.

Otra pirueta fantástica sería la de Perú, ganándole a los cinco favoritos, de menor a mayor: a Francia, en el grupo; a Argentina, en octavos; a España, en cuartos; a Alemania en semis y a Brasil en la final. Y todo porque le dieron los puntos que perdió en el partido en La Paz por las eliminatorias.

Lo triste es que, en materia de Mundiales, la lógica ha sido una cárcel de alta seguridad. Incluso en 1950 ganó uno que ya había salido campeón. En 1954 tal vez era favorita Hungría y en 1974 Holanda, pero ganó las dos veces Alemania, algo que no debería sorprender.

Ningún tapado ganó nunca un Mundial. Lo que queda es la esperanza, tal vez algún renacimiento, un linaje recobrado, una estirpe volvedora. Algo así.
Temas:

Alemania Argentina Bélgica Brasil Centro

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos