La extrema derecha avanza al calor del discurso antinmigrante

El Frente Nacional confirma su avance como se preveía luego de atentados del 13 de noviembre

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07 de diciembre de 2015 a las 05:00

El ultraderechista Frente Nacional (FN) obtuvo un éxito histórico ayer en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas, con entre 29,5% y 30,8% de los votos a nivel nacional, según los institutos de sondeo. Con un discurso antiinmigrante, que caló con fuerza tras los atentados del 13 de noviembre en París que dejó 130 muertos, esta facción continúa con el avance experimentado desde el año pasado.

A nivel nacional, el FN se situó por delante de la derecha y del gubernamental Partido Socialista. El partido dirigido por Marine Le Pen llegó en cabeza al menos en seis de las 13 regiones de Francia. Le Pen aseguró ayer que su formación "es el único frente verdaderamente republicano". La líder llamó a "todos los patriotas franceses" a unirse al FN en la segunda vuelta, el próximo domingo, al tiempo que calificó los resultados del partido como "magníficos" y criticó la "campaña de calumnias e intimidación" que a su juicio han sufrido.

"Son unos resultados magníficos que recibimos con humildad (..) y un profundo sentido de responsabilidad", señaló

Además, el FN sobrepasó ampliamente a la oposición de derecha y al gubernamental Partido Socialista en tres regiones claves: el norte (Norte Paso de Calais Picardía), donde se presentó Le Pen, en el sudeste (Provenza Alpes Costa Azul), donde la candidata fue su sobrina Marion Maréchal Le Pen, y en el noreste (Alsacia Champaña Ardenas Lorena), donde se presentó el vicepresidente del partido, Florian Philippot. Marine Le Pen obtuvo en el norte entre 40,3% y 43% de los votos. Marion Maréchal-Le Pen entre 41,2% y 41,9% en el sudeste.

Estas elecciones regionales adquirieron un cariz nacional a raíz de los atentados de París y del previsto avance de la extrema derecha, ahora confirmado. Son además el último test electoral antes de la presidencial de 2017.

Tres semanas después de los más graves atentados sufridos en Francia, las elecciones tuvieron lugar en estado de emergencia, con medidas de seguridad reforzadas alrededor de las mesas electorales.

El FN continúa la progresión espectacular que logró el año pasado en las elecciones municipales y las europeas. Los atentados de París anularon prácticamente la campaña para estos comicios y contribuyeron a desdibujar las diferencias políticas, en un clima en el que se mezclaron los homenajes a las víctimas, los llamados a la "guerra" contra la organización Estado Islámico y un auge de los símbolos patrióticos.

El partido de Marine Le Pen se vio confortado en su discurso nacionalista y antiinmigrantes a raíz de la información de que dos de los suicidas de los atentados llegaron a Francia desde Grecia, donde entraron desapercibidos entre miles de inmigrantes.

En cambio, los socialistas, que dirigían desde 2010 todas las regiones de Francia salvo una, no se han beneficiado del espectacular aumento de popularidad que los sondeos señalan (hasta +22 puntos) para el presidente François Hollande a raíz de las medidas tomadas después de los atentados.

La segunda vuelta de las regionales tendrá lugar el domingo que viene. Pueden presentarse a ella las listas que obtuvieron al menos 10% en la primera vuelta.

El expresidente Nicolas Sarkozy, líder del LR, declaró ayer, tras conocerse los resultados, que se niega a que sus listas se fusionen con las de los socialistas o se retiren en su favor, y llamó a "movilizarse en favor de la única alternativa posible" a los socialistas: "La encarnada por los republicanos de derecha y de centro".

El primer ministro socialista Manuel Valls se había declarado el miércoles dispuesto a "hacer todo" lo necesario para impedir una victoria del FN.

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