20 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,25 Venta 39,75
5 de enero 2024 - 5:01hs

Si bien el zoológico de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, había sido cerrado durante la guerra, las autoridades decidieron reabrirlo para recibir familias y amigos desplazados, pero la realidad es que, al hacerlo, se encontraron con animales enfermos y necesitados imperiosamente de comida.

El hambre se encuentra por todas partes: mientras millones de palestinos desplazados buscan refugio de la guerra, en Rafah, los animales en cautiverio mueren de inanición.

Ahmed Jumaa, dueño del zoológico, señala a la agencia de noticias AFP que “la situación es muy trágica, no hay comida, no hay agua, no hay medicamentos, no hay nada”.

Más noticias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió del riego de hambruna y enfermedad, con el escaso ingreso de ayuda al territorio palestino a escasas horas de cumplirse tres meses del inicio de los combates entre Israel y el movimiento Hamás.

Ante el implacable bombardeo israelí que empuja a los gazatíes a Rafah, en el sur, Jumaa abrió sus puertas para aquellos compatriotas en necesidad.

De inmediato, la multitud de recién llegados instaló carpas improvisadas entre las jaulas y colgaron sus ropas coloridas en cuerdas, a la vista de los leones impacientes y los monos raquíticos. Y mientras los adultos intentan cocinar lo poco y nada que pueden encontrar, los niños miran a los animales entre las rejas.

AFP

Jumaa no para de lamentarse: “No hay comida disponible y algunos animales murieron. Una de las leonas dio a luz, pero no pudimos alimentarla, así que los cachorros murieron casi de inmediato a nacer. Y lo mismo pasó con los monos y con las aves. La situación, trágica, se pone peor a cada segundo que pasa”.

Para remediar en parte la hambruna de los animales, Jumaa y su equipo de zoólogos, comenzaron a poner en práctica ciertas estrategias que jamás pensaron que iban a tener que realizar. “Todo con tal de mantener vivos a los animales”, dicen.

“Lo último que hicimos fue partir pedazos de pan seco y mojarlo con agua para que puedan subsistir algunos animales”, dice Jumaa. Y agrega: “Tratamos de traerles algo de aquí y de allá, de donde consigamos, lo poco que conseguimos”.

El conflicto en Gaza, que estalló el pasado 7 de octubre luego del ataque de comandos islamistas en el sur de Israel que dejó cerca de 1.140 muertos, en su mayoría civiles, según cifras oficiales israelíes, recrudeció cuando Israel prometió “aniquilar a Hamás” y lanzó una ola de bombardeos y una ofensiva terrestre que ya dejó, al menos, 22.313 muertos, en su mayoría mujeres y menores de edad, según el Ministerio de Salud del territorio palestino. Pero la cifra crece día a día.

Por su parte, la ONU dice que el 85% de la población de la Franja de Gaza fue desplazada.

Y los animales en cautiverio ni siquiera tienen esa posibilidad. “Al inicio de la guerra, lo podíamos manejar, pero ahora la situación en el zoológico se salió de control”, dice Jumaa.

Es que la guerra generó una escasez de carne y un fuerte aumento en los precios de alimentos. El kilo de carne, de 70 shéquel (unos US$ 19) pasó a 400 shéquel (unos US$ 109). “Y dinero no hay”, dice Jumaa, que espera recibir asistencia de organizaciones de bienestar animal.

“Para algunos animales, esa podría ser la última esperanza”, dice y sigue mojando mendrugos de pan en agua.

 

(Con información de AFP)

Temas:

Guerra en Israel

Seguí leyendo

Te Puede Interesar