El vicepresidente Danilo Astori dejó a los socialistas en una posición incómoda. El anuncio de que su sector –el Frente Líber Seregni (FLS)– propondrá a Mónica Xavier como candidata a la vicepresidencia para acompañar a Tabaré Vázquez, lejos de llenarlos de orgullo les molestó.
El razonamiento que hacen los socialistas es que no podrán ocupar todos los centros de poder. Si bien renunció al partido, el precandidato Tabaré Vázquez se considera “un socialista sin carnet”. Xavier, no milita en el PS desde que asumió la presidencia del Frente Amplio pero está plenamente identificada con los socialistas. Y Daniel Martínez, que será el cabeza de lista del sector para el Senado, tiene la aspiración de ser uno de los candidatos a la Intendencia de Montevideo por el Frente Amplio.
Por ello es que si tienen que ordenar sus aspiraciones, la prioridad la tiene la candidatura de Martínez a la comuna capitalina.
En el pasado, muchos dentro de la interna del Frente Amplio se quejaron porque los socialistas ocuparon muchos cargos de gobierno durante la primera administración del Frente Amplio. El más explícito fue José Mujica, que en 2009 cuando era candidato a la Presidencia dijo en el libro Pepe Coloquios de Alfredo García, que los socialistas son “una máquina de conseguir puestos”.
Respuesta
A la propuesta de Astori del miércoles, le surgió casi inmediata una respuesta de los socialistas. El secretario general del PS, Yerú Pardiñas, declaró ayer durante la gira de Vázquez por Cerro Largo y Treinta y Tres que el FA necesita “contagiar a la militancia y eso no se consigue proponiendo candidaturas”.
“Si bien somos respetuosos del pensamiento de los demás sectores, pedimos que tengamos cuidado al manejar nombres como el de la Presidenta del FA porque nos compromete a todos”, agregó Pardiñas.
Para los dirigentes del Partido Socialista “la vicepresidencia es una elaboración política” que, ya está decidido por todos los sectores, “es mejor tomarla después de las elecciones internas”.