"Una forma de mirar el discurso es decir que es una estrategia constante para cubrir la desnudez”, escribió Harold Pinter en un ensayo sobre su obra. Una pieza en la que las palabras aparecen con la simpleza del lenguaje cotidiano escondiendo (y dejando de manifiesto en el mismo acto) la complejidad de una realidad de miedos impronunciables. En esa frontera entre lo dicho y lo no dicho es en la que se sumerge Traición, la obra del inglés Harold Pinter, que se estrenó el jueves en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís y permanecerá en cartel hoy y mañana. La pieza del ganador del Nobel de Literatura en 2005, escrita en 1978, llega a las carteleras uruguayas con otro plus de interés: la actuación de Daniel Hendler, quien vuelve a las tablas montevideanas después del éxito logrado al otro lado del Río de la Plata.
La Traición de lo indecible en el Solís
Daniel Hendler vuelve a las tablas montevideanas con una puesta correcta de la obra de Pinter junto a Paola Krum y a Diego Velázquez