Dirigentes de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), actualmente segunda en intención de voto tras la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se reunieron en secreto con militantes neonazis y empresarios para hablar de un “plan maestro” destinado a expulsar de Alemania a millones de inmigrantes.
La noticia se difundió a partir de una investigación del portal Correctiv y, de confirmarse, plantea un dilema para la dirigencia política de ese país ya que es inconstitucional defender ideas neonazis pero AfD cuenta con 78 diputados en el Bundestag y según distintas encuestas podría ganar los comicios regionales que se celebrarán en septiembre próximo en tres Estados del este alemán.
Según Correctiv, entre los asistentes al encuentro hay un colaborador directo de la copresidenta del partido, Alice Weidel. En encuentro habría tenido lugar en noviembre en un hotel cerca de Potsdam y el objeto fue hablar de la expulsión masiva de inmigrantes, incluidas las personas nacionalizadas alemanas.
Los medios alemanes este miércoles se hicieron eco de esta investigación. “Las posibilidades de devolver a nuestro país a un curso normal y saludable son mayores que nunca”, dice la carta de invitación a la reunión.
El dirigente ultraderechista Martin Sellner habría presentado a los asistentes “una estrategia, en el sentido de un plan maestro” consistente en la “re-emigración” de inmigrantes que afectaría a millones de personas.
El plan habría sido planteado como parte de un programa de gobierno en caso de que AfD llegara a ganar las elecciones nacionales. Este partido de ultraderecha apoya las protestas de los agricultores del país contra los recortes del gobierno del primer ministro Olaf Scholz.
Según Correctiv, los asistentes al encuentro se mostraron de acuerdo con el plan. Ulrich Siegmund, líder del grupo parlamentario de AfD en el Estado oriental de Sajonia-Anhalt, aseguró que es necesario que su país se vuelva “lo menos atractivo posible para que viva esta clientela”.
Otra diputada de AfD, Gerrit Huy, habría afirmado en la reunión que persigue el mismo objetivo y que ya cuando se afilió al partido había presentado un plan de “emigración de retorno”.
El hecho de que en la reunión se encontrara Roland Hartwig, asesor personal de Weidel, demuestra, según los analistas, que las ideas de extrema derecha llegan hasta la cúpula de la organización federal del partido.
Ante la difusión, AfD no negó la existencia del encuentro ni la asistencia de sus miembros, aunque en un comunicado desestima el contenido. En su programa, AfD aboga por una política migratoria restrictiva y acusa a la inmigración masiva de haber disminuido los salarios y aumentado la inseguridad en Alemania.
Sin embargo, según Correctiv, que accedió a lo hablado en el hotel, Hartwig prometió trasladar los planes a la cúpula del partido.
A su vez, Martin Sellner, habría sido el encargado de presentar el “plan maestro” y es dirigente de la nueva derecha paneuropea e integra el Movimiento Identitario, en Austria.
La reunión intensifica el debate sobre los límites constitucionales de AfD y su eventual ilegalización. El partido ya fue clasificado como “extremista” en tres Estados federales y se investiga a algunos de sus miembros por declaraciones que podrían ser ilegales.
Al encuentro también habrían asistido potenciales donantes para el plan de deportación masiva. El antiguo copropietario de la cadena de panaderías Backwerk, Hans Christian Limmer, actualmente socio de las franquicias de restauración Hans im Glück, es uno de ellos.
Tras conocerse las informaciones, la compañía se ha desvinculado de él: “Estamos sorprendidos y consternados por las acusaciones de que uno de nuestros copropietarios invitara a un evento en el que radicales de derecha pidieron la re-emigración de millones de personas, incluidos ciudadanos alemanes”, asegura en un comunicado.
(Con información de agencias)