“Pronto el discurso”, tuiteó el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, sobre las tres de la tarde del martes 2 de marzo. Faltaban menos de tres horas para que saliera de la Residencia de Suárez y Reyes rumbo a la Asamblea General, donde presentaría una rendición de cuentas del primer año de gestión del gobierno y anunciaría una serie de medidas con las que el Poder Ejecutivo pretende comenzar catapultar a la economía, aflojar la cincha de los pequeños empresarios, y proteger a la población más vulnerable.
El mandatario acompañó la publicación con una foto en la que se observa que el discurso fue escrito de su puño y letra.
Lacalle Pou comenzó a delinear el eje de la presentación a fines de enero y encargó en los primeros días de febrero a su flamante asesor Nicolás Martinelli -que recién había abandonado la dirección general del Mides- la tarea de recompilar los contenidos de las memorias anuales de los ministerios, que oficiaron de base para la rendición de cuentas que abarcó gran parte del discurso.
Martinelli trabajó en el despacho de Lacalle Pou en el Parlamento y ya desde esa época era el encargado de reunir la información para los discursos.
En esa reunión, le manifestó la impronta política que pensaba darle al discurso, y algunos días después, el asesor le entregó un primer borrador de unas cincuenta carillas con lo realizado en los ministerios.
Desde ahí, el presidente comenzó a hacerle cambios y modificaciones e intercambiar con otros integrantes del equipo de Presidencia acerca del contenido final, de cuya redacción estuvo a cargo, y a la que se dedicó en los días previos, en los que pidió “limpiar” su agenda, salvo por temas específicos para dedicarse exclusivamente a esta tarea.
El lunes tuvo una última reunión con la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, en la que terminaron de afinar los números de los anuncios económicos y sociales. El discurso estuvo dividido en cuatro partes y las medidas fueron las últimas en presentar. Conceptualmente, antes el presidente habló sobre el gobierno y la pandemia; el gobierno a pesar de la pandemia, y el cumplimiento de las metas económicas.
Leonardo Carreño Lacalle Pou ingresa a la Asamblea General para rendir cuentas de su primer año de gobierno Los primeros borradores del discurso de Lacalle Pou eran de aproximadamente dos horas, pero el mandatario fue achicando el texto hasta dejarlo de una hora. Incluso, acortó la presentación en la Asamblea General para evitar que se volviera tedioso. El gobierno publicó un documento en el que detalló 365 avances de gestión, buena parte de ellos mencionados por el mandatario.
Pero la solemnidad de las presentaciones, así como la elaboración de los discursos ha venido variando entre los presidentes uruguayos, en un país que no tiene tradición de speechwriters.
El dos veces presidente Julio María Sanguinetti ha mencionado que nunca escribió sus discursos, sino que se ordenaba las ideas en su cabeza y siempre elaboraba un cierre.
El actual secretario general del Partido Colorado había sido convencido por sus correligionarios de redactar su presentación del 1° de marzo de 1985, cuando asumió por primera vez en el retorno de la democracia, pero su esposa la historiadora Marta Canessa lo convenció de no hacerlo bajo el argumento de que lo hacía bien con el método que ya empleaba.
Algunos años después, en 1989 Ariel Bergamino comenzó a escribirle los discursos a Tabaré Vázquez, que era candidato por el Frente Amplio a la Intendencia de Montevideo. Como se sabe, el oncólogo ganó esas elecciones y Bergamino continuó con la tarea, que se extendió a sus dos presidencias (2005-2010 y 2015-2020).
Diego Battiste Julio María Sanguinetti y José Mujica se abrazan en su despedida del Senado En tanto, Luis Alberto Lacalle Herrera, padre de Lacalle Pou y de quien retomó la tradición de rendir cuentas en forma presencial ante el Parlamento, como Jorge Batlle escribían sus propios discursos.
En el caso de José Mujica, recibió el apoyo del publicista Francisco Vernazza en la redacción del discurso de asunción el 1º de marzo de 2010 en el Parlamento, en el que marcó los lineamientos de la primera parte de su mandato, cuando buscó grandes acuerdos multipartidarios para la construcción de políticas de Estado y pronunció la célebre frase de “educación, educación y más educación”.
Mujica y Vernazza dejaron de trabajar en el 2011 pero el líder tupamaro realizó otros discursos que se volvieron icónicos como el de la Asamblea General de la ONU en Nueva York en 2013, escrito por Mujica.
Retomará giras cuando bajen casos de covid-19
El presidente viajará el viernes a la localidad de Perseverano en Soriano para inaugurar un puente que había prometido en la campaña electoral.
El mandatario esperará a que bajen los casos de covid-19 para retomar las giras por localidades que tenía previsto realizar desde antes del inicio de la pandemia.