Llegó con una explosión. Era 2008 y Just Dance sonaba como nada de todas las cosas que estaban de moda: era algo fresco con aires de peligro, inigualable pero lleno de guiños al pasado, con un desparpajo rockero y una necesidad extrema de entretener. Luego vino Poker Face y Lady Gaga entró al mainstream, caminando tranquilamente como lo hacen los héroes de acción: dejando atrás un tendal de llamas y estallidos. Después de eso, el mundo del pop dejó de ser el mismo.
Lady Gaga a cara lavada
La cantante abandonó sus vestuarios extravagantes para ofrecer un disco más honesto y personal