21 de mayo 2014 - 16:48hs

Si el líder blanco Jorge Larrañaga (Futuro Nacional) gana las internas de su partido y luego logra superar a la izquierda en las elecciones nacionales ¿qué cosas dejaría en pie de las que el Frente Amplio ha construido en el correr de casi diez años de gobierno?

En el comando del precandidato nacionalista esta pregunta ya ha sido evaluada en más de una oportunidad ya que el propio Larrañaga les ha dicho que no piensa asumir una eventual presidencia con una actitud restauradora. “Yo no pretendo hacer tabla rasa ni implosionar todo. El Partido Nacional debe ser la garantía de que se mantendrán ciertos avances sociales, pero también de que se cambiará lo que haga falta”, dijo Larrañaga.

En ese sentido, al líder nacionalista ni se le ocurre echar abajo, por ejemplo, el Plan Ceibal que se ha convertido en uno de los proyectos “estrella” de la administración frenteamplista y, particularmente, del expresidente Tabaré Vázquez. Incluso, Larrañaga planea extender el plan para mejorar la enseñanza del inglés y propone un programa de formación de nuevas tecnologías para aquellos docentes que no están preparados para darles un uso adecuado a las Ceibalitas.

Más noticias
Por otra parte, Larrañaga es partidario de seguir otorgando partidas de dinero a través del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) para aquellas personas en situación de vulnerabilidad social. En ese punto, el líder blanco considera que las transferencias económicas deben estar condicionadas a una política de “contraprestaciones” por parte de los destinatarios de la ayuda estatal.

Asimismo, si llega a la presidencia Larrañaga mantendrá el Plan de Salud Bucal que le llega a miles de niños de los barrios más pobres. Desde la Fundación Wilson Ferreira que provee de ideas al líder blanco se propone utilizar esa red asistencial para prestar otras atenciones sanitarias y sumarla a una coordinadora de Centros Maternales para fortalecer la acción de los Centros CAIF.

Larrañaga también dejará en pie los Consejos de Salarios que fueron instaurados por el colorado Julio María Sanguinetti tras el retorno a la democracia, derogados luego por el herrerista Luis Alberto Lacalle y reinstaurados por el Frente Amplio. En el comando del senador blanco consideran que los Consejos de Salarios son necesarios para “cambiar el paradigma de las relaciones laborales pasando de un escenario de confrontación a otro de cooperación y poniendo la productividad en el centro de la negociación colectiva”.

En los puntos anteriores, las ideas de Larrañaga no se diferencian demasiado de las de su contendor interno Luis Lacalle Pou (Todos). Donde sí han marcado distancia es en la representación gremial en algunos organismos como la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). En esos organismos, Lacalle Pou es partidario de licuar al máximo el poder de los sindicatos, en tanto que Larrañaga ha dicho que pretende que la “política representativa recupere terreno sobre una suerte de democracia corporativa que ha dominado en los gobiernos del Frente Amplio”.

No obstante, pretende mantener a los representante gremiales dándole más poder a los representantes políticos. En este sentido, los blancos respaldaron en el Parlamento el doble voto para el presidente del CODICEN –con el objetivo de que dirimiera diferencias internas– y Larrañaga se ha mostrado dispuesto a acompañar una iniciativa similar para el caso de ASSE.

Por último, Larrañaga ha dicho que en el caso de Alcoholes del Uruguay (ALUR) radicado en Bella Unión prefiere “subsidiar el trabajo a tener que subsidiar la pobreza” y por eso le ha dado un “apoyo crítico al emprendimiento” al que le quiere dar una mayor eficacia en la gestión.

Temas:

Decisión 2014

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos