"Tenemos que considerar que el comportamiento sedentario se puso en marcha mucho antes, y esto cambia parte de la historia de la humanidad", asegura Abdeljalil Bouzouggar, jefe de las excavaciones en la gruta de Tafoghalet, en el noroeste de Marruecos. Fue allí donde tuvo lugar el descubrimiento de caries en esqueletos humanos de entre 13.000 y 15.000 años de antigüedad, que aporta una nueva visión a la historia: el hombre pudo comenzar su vida sedentaria unos 4.000 años antes de lo que se pensaba.
Las caries que podrían cambiar los libros
El hallazgo de dientes cariados en esqueletos humanos, que datan de entre 13.000 y 15.000 años, sugiere que la vida sedentaria pudo haber comenzado 4.000 años antes de lo que se creía