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Las historias detrás del videoclip de Natalia Oreiro contadas por su director

Un niño que luce una remera de Rampla, una casa con el 2030 como número de puerta y otras sutilezas forman parte de la realización que, más allá de su nivel internacional, narra la vida de la cantante uruguaya

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16 de junio de 2018 a las 05:00

Veinte mundiales de fútbol en la historia fueron acompañados de infinidad de canciones que quisieron quedar vinculadas a la historia del torneo, pero ninguna de ellas la protagonizó un artista uruguayo. Hasta ahora.

Que la copa del mundo se dispute este año en territorio ruso, fue escenario perfecto para que Natalia Oreiro pudiera proyectarse al mundo con su canción United by Love que cuenta con un videoclip en el que, a pesar de todo chirimbolo mundialista, se inspira en su historia personal. La cantante y actriz uruguaya (radicada en Argentina desde hace años), además, se dio el gusto de incorporar detalles y guiños que son un mimo para todos los uruguayos: tambores que resuenan al ritmo del candombe, alusiones al esperado Mundial 2030, el protagonismo de un cuadro local de primera división (dibujado a través de una remera) y tomas de uno de los barrios con más carga histórica en el país.

El Observador dialogó con Pucho Mentasti, reconocido director y publicista argentino que le dio vida a la historia que la uruguaya quiso contar y convirtió una experiencia particular en un concepto más global.

¿En qué está inspirado el videoclip de United by Love?

Natalia quería lograr algo épico. Tomó como idea base la canción del mundial de Italia, los ritmos más contemporáneos y su candombe. La intención desde un principio fue contar la historia desde el Cerro. Yo no sabía que ella y su familia eran originarias de ahí. Su abuelo –por ejemplo– trabajaba en el frigorífico que retratamos al principio cuando ella en su personaje de madre que trabaja en el turno de la noche allí, sale y va a su casa para preparar la túnica y moña -el uniforme de toda su escuela primaria– para su hijo. A partir de reuniones con ella, fui retratando un montón de datos, anotando todos sus deseos con datos firmes de cosas que le habían sucedido, cosas que ella quería expresar. Un día le aparecí con todo un cuento con el cual ella misma se sorprendió.

¿Cómo confluyen la historia personal de Oreiro, el hecho de que el video se realizó en Uruguay y la intención de que este se proyectara al mundo?

Ella siempre quiso contar sus orígenes y hablar de Uruguay. Con el alcance que tiene el Mundial esta fue una gran oportunidad. La canción en sí misma dice que si uno desea mucho algo, no pierde esperanzas y se esfuerza, puede conseguir lo que quiere. Ahí nos centramos. Natalia (al igual que la canción) sale de ese lugar en Uruguay y se proyecta al mundo, sobre todo en Rusia donde su éxito es tremendo.

Y teniendo en cuenta que este proyecto contiene varios guiños personales y uruguayos, ¿qué elementos lo convierten en un clip de carácter mundialista?

En primer lugar, el hacerlo en tres idiomas lo hace muy potente. También se buscó mezclar ritmos internacionales con bailarines que lucen un vestuario urbano, común a tendencias de muchos países, y además realizan coreografías que se manejan mundialmente. Después, no podía faltar ni una bandera de los países que participan en el Mundial; ni entre las banderas que aparecen en el vestido de Natalia, ni en entre las que sostienen los personajes en la marcha (que son verdaderos hinchas de fútbol seleccionados por casting). El colorido y la canción en sí misma se corresponden con una épica que lo internacionaliza.

Esta fue la primera vez que trabajó junto a Oreiro, ¿cómo fue la experiencia?

Fue increíble, no la conocía como profesional y la verdad que es una mujer que tiene las cosas súper claras, muy trabajadora. Me buscó con la intención de armar algo diferente que cuente una historia y no sea simplemente un videoclip que la muestre a ella cantando con una coreo detrás. Cuando se acercó a fines de abril con el primer boceto de la canción me impactó. Me pareció que era "el" himno del mundial y que ninguna de las otras canciones llegaba a la altura de lo que ella consiguió. Desde un principio la vi con tremendo potencial.

Videoclip United by love, Natalia Oreiro

¿Qué le pareció el Cerro como lugar de locación?

Voy mucho a Uruguay y quiero mucho a su gente, al país y a las posibilidades de locaciones que tiene. Filmar en el Cerro era un desafío, pero la intención tan fuerte de Natalia de hacerlo ahí y de recorrerlo, nos llevó a hacer un scouting del lugar. Hasta hicimos ahí mismo el casting del niño, por ejemplo.

¿El personaje del niño precedió a la idea de que apareciera la bandera de Rampla Juniors, cuadro de Oreiro?

Fue una idea en conjunto que surgió de trabajar historias de soñadores. Comenzamos teniendo tres o cuatro de diferentes personajes pero el tiempo –sobre todo el de ella que es una mujer muy ocupada– no nos permitió desarrollarlas. Por eso nos centramos en la historia de este niño que tiene conexión con la historia personal de ella. Incluso ella tiene un hijo un poquito más pequeño que él.

Su hijo es muy parecido al del video de hecho.

Increíblemente sí, pero no fue buscado. Incluso varios de los feedbacks que están en las redes lo confunden con su hijo.

Diego Robino, director y productor ejecutivo de Oriental Films, dijo a El Observador que el detalle de la numeración "2030" de la casa surgió de casualidad. ¿Hay algún otro detalle del video surgió in situ?

Lo del 2030 surgió porque el número de la casa originalmente era similar (2060) y Natalia dijo: "Vamos a ponerle 2030". Nunca pensamos que algo que ella quería como simple alusión iba a llegar tan lejos, porque mucha gente lo comentó.Después, detalles como la pared azul del interior de la casita eran cosas que yo quería de antemano y en la recorrida la encontramos y no le modificamos casi nada.



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