Especialistas y altos funcionarios de los 33 países de América latina y el Caribe dieron comienzo esta semana a una reunión clave que tiene como objetivo preparar una postura común para llevar a la COP28 sobre cambio climático que se desarrollará en Dubái, la capital de Emiratos Árabes Unidos, del 30 de noviembre al 12 de diciembre próximos.
El encuentro en la capital panameña, al que se sumarán mañana los ministros de Medio Ambiente de la región, comenzó con llamados a aprovechar las experiencias locales para diseñar soluciones globales que ayuden a frenar el calentamiento del planeta.
“Juntos exploraremos soluciones, compartiremos mejores prácticas y estableceremos alianzas para hacer frente a los desafíos”, dijo el ministro panameño del sector, Milciades Concepción, al abrir el foro.
El cónclave, que culminará el viernes y congrega a unos 3.000 delegados de gobiernos locales y nacionales, pueblos indígenas, sociedad civil y sector privado, permitirá analizar “los desafíos climáticos, inspirar una mayor ambición y contribuir al primer balance global del Acuerdo de París”, afirmó Concepción.
Según los organizadores, la cita “es un paso crucial para renovar la ambición mundial en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5°C en 2050”.
“La narrativa relacionada con las conferencias de cambio climático es como una película. Vimos cómo fue evolucionando esta película, pero creemos que todavía queda mucho camino por recorrer”, dijo Alicia Montalvo, gerenta de Biodiversidad del Banco de Fomento de América latina (CAF) en la apertura.
En la primera jornada hubo además un debate sobre mitigación de daños por desastres naturales, así como varios encuentros organizados por asociaciones de gobiernos locales.
“Los cambios climáticos ya están cobrando un alto precio en nuestra región amazónica, como la tremenda sequía que ahora nos azota”, dijo Luiz Arnaldo Díaz Campos, del municipio de la ciudad amazónica brasileña de Belém.
“Los gobiernos nacionales están probando ser incapaces para solucionar los desafíos ambientales”, agregó Campos en un foro aparte de Mercociudades, la red sudamericana que relaciona a los gobiernos locales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Sus palabras fueron apoyadas por Marcela Díaz-Vaz, representante de Peñalolén, municipio precordillerano de la capital chilena, quien resaltó que “para combatir la crisis climática hay que ir de lo local a lo global”.
“Somos los municipios, los gobiernos locales, las ciudades, los que vemos los problemas reales que tiene la gente y somos los que tratamos de resolver esos problemas”, declaró Díaz-Vaz, quien destacó que en América latina y el Caribe uno de los principales conflictos es el manejo de los residuos.
(Con información de AFP)