Habilitar que un grupo de cincuentones abandone el régimen de seguridad social mixto de las AFAP y retorne al pilar solidario del BPS implicará un costo máximo para las arcas públicas de US$ 2.098 millones –equivale a 4,3% PBI–, según se desprende de un informe técnico del BPS al que accedió al El Observador. Las mayores erogaciones de recursos deberían realizarse en los quinquenios 2026-2030 y 2031-2035 con aportes que superan los
US$ 700 millones equivalentes a 0,3% del PIB.
Esta proyección del BPS tiene algunas diferencias con los números que ha manejado públicamente República AFAP. Según las proyecciones de la administradora estatal y líder del mercado, el proyecto de ley para los cincuentones que habilitó el gobierno beneficiaría a unos 30 mil trabajadores que hoy tienen entre 51 y 59 años. De aprobarse la ley que remitió el gobierno al Parlamento, los fondos ahorrados que esos trabajadores tienen en las AFAP (unos US$ 1.600 millones) serán transferidos a un fideicomiso que administrará el BPS. Según cálculos de República AFAP, el dinero de esos afiliados es suficiente para cubrir el pago de las prestaciones por 10 años. Transcurrido ese tiempo el costo de esas prestaciones deberá ser cubierto con recursos del BPS, lo que tendría una erogación extra de US$ 200 millones al año. En la proyección de largo plazo, la cifra superará los US$ 2.600 millones, según República AFAP.
En cambio, en el informe del BPS se estima que bajo una hipótesis de mínima serán US$ 895 millones los recursos que saldrán de las AFAP y de US$ 1.441 millones en un escenario de máximo. Al tiempo que estima que los egresos anuales del BPS para resarcir a esos jubilados tendrá un piso de US$ 121,6 millones anuales y un máximo de US$ 186,6 millones.
Para llegar a esos números, la proyección del organismo de seguridad social dividió en tres franjas de ingresos y estimó un porcentaje de mínimo (22.860) y máxima (41.163) de trabajadores que optarían por volver al régimen de jubilación del BPS. En la franja de ingresos de hasta $ 39.871 –a valores de enero de 2015–, la hipótesis de mínima de traspaso de cincuentones de las AFAP al BPS es de 3.789 y la máxima de 11.816. En tanto, aquellos que están entre $ 39.871 y $ 59.806 se estima que el mínimo de migración será de 5.715 trabajadores y un techo de 10.498. Finalmente, la tercera franja (de $ 59.806 a $ 119.612) es donde se prevé el mayor pasaje con un escenario de mínima de 22.860 y uno de máxima de 41.163. Precisamente, esta franja de mayores es la que se vio más perjudicada porque el régimen de transición del BPS le fijó un tope a sus aportes por sus ingresos previo al ingreso de la reforma del sistema previsional en 1996.
La evolución
De aprobarse la ley, una de las principales consecuencias sería el aumento de los ingresos en una primera instancia por los ahorros que volcarán las AFAP al BPS, sin embargo, con el pasos de los años, esos recursos se irán diluyendo a medidas que se vayan jubilando los cincuentones. Eso determina que durante el primer quinquenio de la simulación (2016-2020) se obtenga un resultado positivo de US$ 1.620 millones. Pero rápidamente esa ecuación se revierte para pasar a un rojo de $ 440 millones en 2021-2025, mientras que el mayor perjuicio se alcanzará en 2026-2030 con un negativo de US$ 776 millones y de US$ 720 millones en el siguiente (2031-2035) que equivalen a 0,3% del PIB.
En los quinquenios posteriores, la cifra tiende a disminuir por el fallecimiento de los primeros cincuentones. Así por ejemplo, se proyecta que para el período 2046-2050 el déficit caiga a unos US$ 359,6 millones. "El mayor costo de registra en el año 2027 con un resultado negativo de US$ 162 millones anuales. A partir de dicho año, el costo se reduce paulatinamente a medida que fallecen los jubilados", explica el BPS.
Las claves
Cincuentones. El proyecto de ley que envió el gobierno abarca a todos los trabajadores que tenían 50 años o más al 1° de abril de 2016.
Desafiliación. BPS asesorará a cada persona, revisando su historia laboral y calculando "una proyección estimativa de las eventuales prestaciones" por cada régimen.
Plazo. Una vez que el BPS haga el cálculo correspondiente e informe al usuario, este contará con 90 días para afiliarse. De lo contrario, quedará sin efecto el trámite.
Fideicomiso. Se creará un fideicomiso cuyo beneficiario será el BPS. Allí se volcarán los fondos acumulados en las AFAP y se transferirán al BPS a partir del sexto año.