Aunque obvias y demasiado frecuentadas, las metáforas futboleras suelen ser útiles para ilustrar una situación determinada, o la circunstancia que le toca vivir a una persona o a un grupo humano.
Así, se puede decir que en el difícil partido que le toca jugar a los nacionalistas camino al balotaje del 30 de noviembre, la fórmula blanca está usando casi todos los recursos posibles para dar vuelta un resultado que aparenta ser imposible de revertir, a medida que el reloj avanza inexorable.
La pierna fuerte para trancar las críticas del oficialismo, los zapatazos desde cualquier ángulo de la cancha para ver si a los uruguayos les entra la idea de que el Frente Amplio se encamina hacia un giro radical o se dispone a descargar una batería impositiva contra los contribuyentes; la insistencia de una misma jugada para tratar de que el rival de una vez por todas acepte el debate de ideas cara a cara.
Esas y otras tácticas y estrategias políticas vienen siendo utilizadas por la fórmula presidencial integrada por Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga en sus giras por Montevideo y el interior del país, y las reiteraron ayer en Maldonado y Rocha.
Acerca de la negativa de los frenteamplistas a protagonizar cualquier tipo de debate, Larrañaga comparó esa actitud con la de esos equipos que cuidan el resultado sin importarle la imagen que trasmiten a la tribuna. “Vemos a un Frente Amplio en el banderín del corner, con la pelota abajo del pie, haciendo tiempo para no tener que discutir los temas que le interesan a la gente”, dijo en el club Paz y Unión de Maldonado.
Unas horas después, en Rocha, Lacalle Pou consideró muy equivocada la decisión de Tabaré Vázquez de evitar un encuentro cara a cara con él y, para lamentarse, echó mano a un dicho popularizado por el relator de fútbol Alberto Kessman. “Como dijo el poeta: es lo que hay, valor”, comentó el candidato presidencial blanco.
Lacalle Pou y Larrañaga entraron al club Paz y Unión mientras por los parlantes sonaba la canción “A mi manera”.
Y, cada cual, a su modo, se lanzó al ataque contra el gobierno del Frente Amplio y propuso esquivar el futuro que la izquierda promete para el país.
“Hemos entrado en una especie de relativismo cultural en donde todo da igual y se prefiere igualar para abajo. ¿Cómo es posible que la sensibilidad de los uruguayos no reaccione ante las irresponsabilidades del ministro (Eduardo) Bonomi y la inseguridad que estamos viviendo? No lo decimos ahora para generar una liturgia dramática; hace tiempo que lo venimos diciendo”, afirmó Larrañaga.
El candidato a la vicepresidencia dijo que el gobierno de José Mujica ha tenido “una pésima gestión en todos los ministerios” y reiteró que una eventual administración de Vázquez estará jaqueada por una mayoría “radical”.
Por su parte, Lacalle Pou avisó que anda “correteando” por todo el país para tratar de que Vázquez decida debatir, pero admitió que ello es “más difícil que clavar un agua viva contra una pared”.
En el Club Atlético de Rocha, Larrañaga volvió a usar las comparaciones futboleras para acusar al gobierno de gastar millones de dólares en publicidad oficial con el objetivo de llevar adelante una campaña electoral paralela a la de Vázquez. “Ellos eligen la cancha, ponen los jueces, dicen cuánto dura el partido y cuáles son las reglas. Yo, cuando juego al fútbol, aguanto y doy lata y no me quejo. Pero esto es así”, advirtió.
Mientras Larrañaga hablaba, pasó por el lugar un autoparlante con la bandera del Frente Amplio desde el que salía el jingle de la coalición y una voz invitaba a los jóvenes “a poner música” en un acto de la izquierda.
Larrañaga dejó que pasara el auto y remató: “Sí, sigan poniendo música mientras al país le pasa lo que le pasa”.
Por su lado, Lacalle Pou le advirtió a los presentes: “Yo les aviso, para que después no me digan que no les dije. Si gana el Frente Amplio, va a haber más impuestos. Vayan y díganle a sus amigos que Luis se los dijo”.
Acerca de las posibilidades de ganar en el balotaje, Lacalle Pou consideró que es difícil pero posible, y cerró el asunto con un clásico uruguayo: “Matemáticamente tenemos chance”, dijo.