30 de junio de 2019 20:58 hs

Están desencantados, no les interesa la política, el frío y la amenaza de lluvia les significaba una molestia. Motivos de miles de uruguayos que, en su mayoría, decidieron no acudir a las urnas este domingo para elegir un candidato que los represente en las elecciones  presidenciales –y esas sí, obligatorias– de octubre.

Los voluntarios de los partidos políticos situados en 18 de Julio y Tristán Narvaja y en la feria de Parque Rodó insistían ayer más que nunca con la entrega de listas. “No, gracias”, contestaban los no votantes, que expresaban una mueca de fastidio, ya hartos de la campaña electoral.

“¿Qué querés que te diga? No me gusta ninguno: soy apolítico. Sinceramente, de corazón, no me gusta la mentira”, comentó Luis Alberto (63), un vendedor de garrapiñada del Parque Rodó  que trabaja allí hace 20 años. Luis Correa (61) dijo estar “cansado” de los aspirantes en general. “Nadie te habla de darle un aumento a los jubilados. Son todas mentiras”, indicó este montevideano.

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En algunos casos, el desencanto les llegó ahora por primera vez. Silvia Sygnorelli (57) es una feriante que no está enojada con ningún partido político, pero tiene escepticismo por los precandidatos que se postularon en esta elección. Cuestionó las campañas sucias y “la permanente búsqueda de encontrar el defecto del otro”.  

“Estoy desencantada en general. Es una decisión absolutamente personal”, comentó. Luego, cuando “los candidatos estén arriba de la mesa” para los comicios de octubre, sí pretende optar por uno.

Al igual que Silvia, Federico Bogliolo (44) por primera vez no votó en la interna. “No quise hacerlo por un descreimiento general en los políticos. Quizás no esté bien, pero es lo que siento”, comentó. A media tarde, Federico caminaba por la Plaza Matriz y miraba de reojo la preparación del escenario del Partido Nacional que se montaba para la noche.  “Veo todo muy mercantilizado y un poco me rechina”, comentó. Y, en vez de seguir transmisiones de cómo sería el desenlace de la jornada cívica, decidió ir al cine a ver la película iraní La decisión. La paradoja del día.

El desencanto abarca a votantes de todas las edades. Hay quienes parecen militantes apolíticos. Algunos sub 30, que El Observador  encontró en su recorrida, ratificaron el hastío sobre los postulantes. Gerónimo Vázquez (29) dijo que no le presta atención a los “políticos delincuentes”. 

“Además, me voy del país y no me interesa lo que suceda en los próximos años”, comentó. 
Diego Gaggero, también de  29 años, lo tiene como regla general: “No voto en las internas”, afirmó con contundencia. “Estos candidatos no me inspiran ni muchas ganas ni mucha confianza para votar”.

Un termómetro del desencanto fueron los vendedores de banderas y gorros de los partidos políticos. Charles Viera, el dueño del negocio de Plaza Fabini, confesó que ha sido menor el volumen de venta respecto a las elecciones internas del 2014. “Veo a la gente desmotivada con la política en general. No se siente tan militante como antes”, indicó.

Los que no pudieron

Soraya Benítez (43) tenía intenciones de votar pero desistió. “Mientras vamos, hacemos cola –que andá a saber cuánta gente habrá– es mucho el tiempo que nos lleva”, relató. Lo mismo le pasó a Yasi Yacque (20) porque trabajó hasta la tarde y llegar al circuito de votación y luego volver a su casa le consumía “demasiado tiempo”.

Federico Suárez (19) también estaba interesado en hacerlo en San José, su departamento natal. Pero como este aspirante a médico tiene parcial este martes decidió quedarse estudiando en Montevideo. “Además de las horas que te lleva, el viaje cuesta más de $ 400 ida y vuelta”, afirmó. El mismo motivo pesó en la decisión de Nahuel Davit (19), estudiante de Ingeniería y oriundo de Colonia Valdense. “Justo ahora es época de parciales y tenemos que quedarnos acá”, agregó, demostrando la situación de decenas de estudiantes del interior que no fueron a votar. 

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