Las imágenes recorrieron el mundo y mostraron lo peor de la guerra en Medio Oriente. Shiri Bibas trata de proteger entre sus brazos a sus pequeños hijos, Kfir, de 11 meses, y Ariel, de 4 años, mientras los terroristas de Hamas la acosan, le gritan y, finalmente, la secuestran en aquel 7 de octubre de horror. El paradero de esta madre y sus hijos es desconocido, pero desde Hamás aseguran que murieron en un bombardeo israelí en la Franja de Gaza.
Esa tortura psicológica ya fue usada por los terroristas quienes dieron por muertos a rehenes que luego aparecieron con vida. Esa tortura es la que azota a Mauricio Shnaider, el tío de Shiri Bibas y tío abuelo de Kfir y Ariel. Él, con un grupo de familiares de rehenes en Gaza llegó a Uruguay con el objetivo de reunirse con el presidente Luis Lacalle Pou, la vicepresidenta Beatriz Argimón y varios legisladores. Su misión es compartir el calvario que viven desde el 7 de octubre, cuando el grupo terrorista Hamás irrumpió en territorio israelí y secuestró a más de 240 personas.
Desde hace más de dos meses, estos familiares viven sin noticias claras sobre el estado o la situación de los rehenes. En el caso de Mauricio ese suplicio se multiplica por tres o por cuatro.
Inés Guimaraens “Estamos haciendo todo lo posible para salvar vidas humanas” A fines de noviembre, el grupo terrorista difundió un video donde Yarden Bibas, padre de los niños y también en manos de Hamás, hablaba de la muerte de toda su familia. Para el gobierno de Israel , se trató de una estrategia para aumentar la presión psicológica y el tormento y, además, negociar la ampliación del alto el fuego.
https://www.elobservador.com.uy/nota/hamas-difundio-un-video-de-yordan-bibas-el-padre-del-bebe-kfir-estan-muertos--20231130182840
Por eso, Mauricio no se rinde: “Estamos haciendo todo lo posible para salvar vidas humanas”, dijo entrevistado por El Observador.
“Tener que hacer esto, es una cosa dificilísima. Rogar que Hamás devuelva a mi familia. ¿Cómo uno puede decir que niños son rehenes de guerra? Si a un niño lo raptan en la calle, el que lo rapta es un criminal. A mis sobrinos los sacaron de casa casi desnudos, con una frazada”.
“Acá estamos, para luchar. Para pedirle al mundo ayuda, para que le pidan a los países que están negociando como Egipto y Qatar, lo que sea para que los suelten. No pueden tener de rehenes a un ser humano que ni siquiera sabe agarrar una cucharita para comer”.
Pero Hamás no solo secuestró a la familia Bibas, también asesinó el 7 de octubre a la hermana menor de Mauricio y a su cuñado, José Luis, cuando los terroristas ingresaron a NirOz, el kibutz donde vivían, ubicado a solo cuatro kilómetros de la frontera con Gaza.
“Somos seres humanos y estamos sufriendo. La unidad judía en todo el mundo y el apoyo del mundo no judío es increíble. Yo perdí a mi hermana, pero hemos ganado una familia mundial, porque todo el mundo quiere que los liberen. Son los últimos niños que no salieron”, comenta Mauricio.
Inés Guimaraens Una delegación de familiares de rehenes en Gaza estuvo en Uruguay buscando solidaridad internacional Botín de guerra
Las imágenes de Shiri Bibas abrazando con desesperación a sus dos hijos pequeños mientras eran secuestrados quedarán grabadas como uno de los símbolos de la crueldad del ataque de Hamás. Mauricio sigue esperando que los niños sean devueltos: “No sabemos absolutamente nada de ellos. Dijeron que no están vivos. Nosotros nunca hemos perdido la esperanza. Sabemos que están vivos, el corazón nos dice que están vivos. Queremos verlos”, dice con emoción.
“Para nosotros es un sufrimiento, para Hamás es una victoria, es un placer, se benefician. Nosotros le damos valor a la vida, ellos no. La vida tiene valor cero para ellos”, comenta mientras vuelve a recordar el video de Yarden.
“Somos humanos, sufrimos. Yo digo que tener a un pariente, una hermana, la menor de nosotros que haya muerto así. Si uno muere, esperamos que sea por razones naturales, pero pensar que te quitaron a un ser querido porque lo asesinaron... no sabemos ni siquiera cómo los sacaron. La casa de ellos fue totalmente quemada. Mi familia llegó hace unos días, fueron a la casa de mi hermana y está totalmente quemada, todo estaba derretido. La casa de mi sobrina Shiri no la quemaron pero uno de mis sobrinos entró y tuvo que salir porque se puso a llorar. Se ve la maldad que dejaron, al perro le cortaron la cabeza”.
Visiblemente emocionado, Mauricio dijo: “Queremos volver a una vida normal y esa vida nunca va a ser igual a la que teníamos. Va a ser normal, pero totalmente distinta”.
Kfir y Ariel , son los únicos dos niños que faltan que se devuelvan a sus familias: “Ariel es un bebé lindo, una dulzura y desgraciadamente nacieron pelirrojos, si no hubieran nacido pelirrojos entonces no hubieran llamado la atención. A esos niños preciosos, los usan como arma de sufrimiento para liberar más gente en las cárceles de Israel. Los que están en las cárceles de Israel no fueron raptados, los han puesto en la cárcel porque cometieron un crimen”.
“La gira que estamos haciendo es para transmitir que ya es suficiente. Esto tiene que terminarse. En algún momento el sufrimiento tiene que cerrarse. Esta herida no se cierra, es difícil volver a una vida normal. Nunca nada va a ser igual para nosotros. Tengo el corazón roto, pero no me van a romper”, finaliza con entereza.