La compañía alemana Lufthansa ha hecho una oferta para la adquisición de la suiza Swiss, en dificultades desde su creación, informa el dominical Sonntagszeitung.
La condición que pone, sin embargo, Lufthansa es que se supere el ya duradero conflicto entre los pilotos de Swiss y la dirección de la empresa, que no pudo resolverse el viernes pese a una reunión de varias horas entre esa última y los sindicatos.
Así, la capital federal, Berna, no será servida en adelante por Swiss, sino por Lufthansa. La compañía helvética renuncia además a su enlace con Pekín, un nuevo regalo a la alemana, mientras que Oslo será servido por la escandinava SAS, asociada a Lufthansa.
La compañía alemana tomaría el control de una Swiss reducida de tamaño: con diecinueve aviones para vuelos intercontinentales, dieciocho para distancias medias y treinta para cortas.
Desde la quiebra de Swissair, Lufthansa no ha dejado de crecer en Suiza: el año pasado vendió en Suiza mercado billetes por valor de más de 130 millones de euros, con lo que controla ya el 11,5% del mercado.
(EFE)