6 de diciembre de 2015 5:00 hs

Los venezolanos vivirán hoy una jornada de elecciones legislativas con tintes de plebiscito para el gobierno del presidente Nicolás Maduro, enfrentado a una crisis económica que golpea su popularidad, a la sombra de la cual la oposición cobró bríos.

Unos 19,5 millones de electores están convocados para elegir a 167 diputados de una Asamblea controlada por el oficialismo de izquierda desde que el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) llegó al poder. Varias encuestas dan a la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD, centroderecha) una ventaja sobre el chavismo en la intención de voto, lo que le daría al menos la mayoría simple, equivalente a la mitad más uno de los parlamentarios.

Pero en el sistema electoral venezolano (automatizado) el número de sufragios no necesariamente refleja la cantidad de escaños, debido a un complejo método de repartición. "El 40% del electorado (con fuerte componente chavista) termina eligiendo al 60% de los diputados. La oposición necesita una ventaja larga para ganar", dijo a la AFP Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello.

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Con la veda que rige desde el viernes, que prohíbe la actividad proselitista, el Consejo Nacional Electoral afinaba ayer la logística. Algunos mandatarios regionales chavistas inauguran obras públicas. En las calles de Caracas se sentía poco ambiente electoral, mientras que el jefe de la misión de acompañamiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el expresidente de República Dominicana Leonel Fernández, confió en que "el proceso culmine en paz y los resultados sean aceptados por las partes".

Además de Unasur, el Consejo Nacional Electoral (CNE) invitó como acompañante al expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mientras que la MUD convocó a seis expresidentes latinoamericanos liderados por el colombiano Andrés Pastrana.

Advirtiendo que el chavismo ganará la Asamblea "como sea" para "radicalizar" la revolución, Maduro, elegido para el período 2013-2019, asegura que dará una "sorpresa". Aunque ha afirmado que en caso de una derrota se lanzaría "a las calles para defender la revolución", el viernes instó a "convertir las elecciones en una fiesta de convivencia" y reiteró que será "el primero en reconocer los resultados".

Por años dividida y convencida de un triunfo tras perder 18 de 19 comicios celebrados en la era chavista, la oposición se presenta con una lista única de candidatos y la promesa de un "cambio" que ponga fin a las penurias derivadas de la crisis económica en el país con las mayores reservas petroleras del planeta. "Tenemos toda la razón del mundo para sentirnos optimistas, pero no debe haber margen para el triunfalismo", dijo Jesús Torrealba, secretario de la MUD, que activó un canal en internet para informar sobre las elecciones y "vigilar" el voto.

Maduro versus Maduro


De ganar una mayoría holgada, la MUD se plantea una amnistía para sus "presos políticos" y una serie de reformas económicas, pero también recortar el mandato de Maduro si esas iniciativas son bloqueadas, mediante una enmienda o un referendo revocatorio. Los ánimos electorales están marcados por la crisis, a raíz del desplome de los precios del crudo en un país que obtiene 96% de sus divisas de las exportaciones del oro negro.

Debido a ello, en Venezuela, altamente dependiente de la importación de alimentos y medicinas, se ha generado una aguda escasez de productos básicos, a lo que se suma una inflación que podría llegar al 200% en 2015, según cálculos privados. El gobierno atribuye la crisis a una "guerra económica" de la derecha.

Por eso las legislativas se han convertido en un "plebiscito" entre quienes apoyan y quienes están enfadados con Maduro, cuya popularidad, según la firma Datanálisis, cayó al 22%, opina Alarcón. "Tiene que ver con apoyar o rechazar la gestión, entre electores pro Maduro y contra Maduro", considera el analista.

Clima "tenso" por la gran polarización

En diálogo con El Observador desde Caracas, la senadora nacionalista Verónica Alonso relató el clima que reinaba en las calles de la capital de Venezuela e la víspera a los comicios legislativos. Dijo que la oposición en ese país estaba "esperanzada" en que los resultados de las encuestadas confirmaran un triunfo por un "margen importante". Alonso, que también participó como observadora de las elecciones en 2013, dijo que veía una "oposición más unida" cuyo "único objetivo" es obtener el mayor número de bancas. De todas formas, la senadora indicó que el clima que se percibe en las calles es de "tensión" producto de una "polarización muy marcada". En una recorrida junto a la oposición venezolana por un barrio popular de Caracas, la legisladora vivió en carne propia esa sensación. Dijo que en determinado momento, pasaron dos motos a una escasa distancia con jóvenes que llevaban armas apoyadas en su pierna. Alonso comentó que la oposición venezolana le informó que eran simpatizantes chavistas que usualmente lanzan tiros al aire para "intimidar". Por otro lado, en una reunión que la senadora mantuvo con referentes de la oposición de la que participó, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, dijo que una de las preocupaciones y desafíos era si iban a obtener los 110 escaños que les permitirá convocar a un referéndum para introducir reformas y cómo va a ser el vínculo con el Ejecutivo de Maduro.

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