Las autoridades birmanas anunciaron este viernes que más de 133.000 personas murieron o desaparecieron por el paso del ciclón Nargis hace dos semanas, casi duplicando el anterior saldo del que ya se considera el peor desastre natural que azotó al país.
La televisión pública dijo que hay 77.738 muertos y 55.917 desaparecidos, es decir 133.655 afectados, a los que hay que sumar 19.359 heridos.
Según la televisión pública, hay 159 funcionarios muertos, 58 desaparecidos y 4 heridos. No se dieron más detalles.
Frente a la gravedad de la situación, el comisario de Desarrollo de la Unión Europea, Louis Michel, anunció que más de 100 médicos asiáticos "obtendrían la visa y el permiso" para entrar el sábado en el país.
"(Las autoridades birmanas) tienen que ayudarnos para que les ayudemos", concluyó Michel.
Unos diplomáticos occidentales que no quisieron ser identificados explicaron que el régimen los llevará al delta de Irrawaddy, sin que conozcan los detalles de su recorrido.Por parte de la ONU, su responsable de asuntos humanitarios, John Holmes, obtuvo su visa para viajar a Birmania, donde seguramente llegará el domingo, declaró la portavoz de esta organización, Michele Montas.
Para evitar una "segunda catástrofe", Naciones Unidas quiere recoger más fondos para preparar la reconstrucción.
La conferencia de donantes podría celebrarse el 24 de mayo en Bangkok, según fuentes diplomáticas.
Pese a la situación, el régimen anunció la victoria del referéndum para adoptar una nueva constitución, celebrado el sábado con varias partes del país anegadas y miles y miles de personas desaparecidas o muertas.
(AFP)