May se convirtió en la segunda mujer de la historia en dirigir el gobierno británico, tres semanas después del voto de los británicos para salir de la Unión Europea (UE).
Tras asumir en el cargo, May nombró a uno de los principales impulsores de la salida británica de la UE, el exalcalde de Londres Boris Johnson, como su ministro de Relaciones Exteriores. El Reino Unido tendrá que negociar en los próximos dos años la forma en como sale del bloque.
Además, la nueva primera ministra designó a Philip Hammond, canciller durante el mandato de Cameron, como nuevo ministro de Finanzas en lugar de George Osborne, que abandona el gobierno.
En declaraciones a la prensa a su llegada a la residencia oficial de Downing Street, May prometió que Reino Unido tendrá un nuevo papel "audaz y positivo" fuera de la UE.
"Tras el referéndum nos enfrentamos a un momento que es un gran desafío a nivel nacional. Y yo sé, porque somos Gran Bretaña, que vamos a estar a la altura", dijo.
El presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, instó por su parte a la nueva primera ministra a que inicie "pronto" las negociaciones con la UE por el Brexit.
"Estoy impaciente de trabajar estrechamente con usted y de saber cuáles son sus intenciones en este tema", dijo Juncker en una carta difunda en Twitter.