El primer informe de coyuntura del año elaborado por la Cámara de Comercio esta semana puso énfasis en los niveles de rentabilidad, los altos costos, el retroceso en el mercado laboral y la próxima negociación salarial.
Dentro de las conclusiones, indicó que el Producto Interno Bruto (PIB) continúa evolucionando de manera favorable en el comienzo del año sustentado fundamentalmente por el consumo, aunque la situación comienza a presentarse de forma más incierta para los próximos meses. Esa incertidumbre surge ante el proceso de depreciación de la moneda local que supone movimientos que afectan las decisiones de consumo por parte de los hogares y por lo tanto los niveles de recaudación del sector público.
La Cámara recordó, además, la última encuesta de actividad del sector comercial, de la que surgió que más de la mitad de los empresarios consultados (53,4%) percibió que mejorar los niveles de venta es el principal desafío para este año, al tiempo que casi cuatro de cada 10 (38,4%) consideró que el mayor obstáculo será recuperar los niveles de rentabilidad de años anteriores.
"De ello se desprende que a nivel del empresariado hay cautela respecto a los resultados que se pueden alcanzar este año, en un entorno de costos crecientes y rentabilidad en retroceso", expuso el escrito.
La Cámara de Comercio también hizo mención al Índice de Confianza de los Consumidores (ICC), elaborado por la Universidad Católica y Equipos Consultores, que continúa dentro de la zona de moderado pesimismo. Indicó que, por tanto, si bien la economía está frente a su decimoquinto año de crecimiento, aún restan desequilibrios por corregir con el fin de acompañar ese proceso y lograr que esté fundamentado en el aumento de las inversiones y de los niveles de empleo.
Sobre el último punto sostuvo que el mercado laboral se encuentra en retroceso, producto de la escasa capacidad que enfrentan las empresas para desarrollar nuevos mercados, y nuevos procesos de inversión. Esto a su vez, añadió, se da como resultado de la contracción en los niveles de rentabilidad de las actividades económicas privadas, frente a una ecuación de costos que se hace cada vez más compleja de enfrentar.
Entre los costos más complejos de afrontar enumeró a las "pesadas cargas impositivas, aumento de las tarifas públicas, regulaciones y burocracia excesiva y mala calidad de los servicios públicos". A esos elementos, la gremial sumó el incremento de costos asociados a la mano de obra, tanto en términos de salarios como de gestión de los recursos humanos.
La Cámara de Comercio expresó en el documento que dentro de ese contexto se desarrollará una nueva ronda de negociación colectiva en los Consejos de Salarios, donde tendrá fundamental importancia considerar las nuevas condiciones económicas descritas al momento de definir las pautas, con el fin de evitar que la variable de ajuste continúa siendo el nivel de empleo.