Los datos de empleo conocidos ayer viernes no hicieron más que confirmar la tendencia de deterioro observada durante buena parte del año pasado en el mercado de trabajo, pese a la leve recuperación que se había insinuado sobre el cierre de 2015.
En el promedio de los últimos 12 meses, en el entorno de 27 mil uruguayos abandonaron su condición de ocupados y 18 mil intentaron sin éxito su ingreso al mercado de trabajo. De acuerdo a los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desocupación alcanzó a 7,7% de la población económicamente activa en enero, tres décimas por encima del registro de diciembre y 1,1 puntos más alta que en el primer mes de 2015.
Esos números hacen que la tarea de convencer al gobierno sea doblemente difícil porque el mercado de trabajo parece definitivamente encausarse a un terreno donde las oportunidades de empleo se verán acotadas y en que las áreas más intensivas en el uso de mano de obra seguirán perdiendo puestos de trabajo.
Eso se podía vislumbrar a mitad del año pasado cuando se conocieron los lineamientos, pero hoy es parte de las reglas de juego en un escenario donde la economía todavía crece, pero donde la desaceleración es más fuerte que lo esperado, según admitió esta semana el ministro de Economía, Danilo Astori .
Hasta ahora la posición del gobierno es firme y para no dejar lugar a dudas ha sido el presidente Vázquez el encargado de trasmitir el mensaje. "A los efectos de evitar una mayor impacto negativo sobre el empleo, se requiere mantener los lineamientos salariales diseñados en 2015, especialmente en lo relativo a evitar los mecanismos automáticos de retroalimentación entre precios y salarios (indexación) como un elemento más para disminuir las presiones inflacionarias, ya que como hemos dicho, la inflación castiga más a los sectores de ingresos fijos. Además, si nos apartamos de estos lineamientos, seguiríamos perdiendo puestos de trabajo, lo que creemos nosotros, sería una de las consecuencias no deseadas", argumentó Vázquez la semana pasada en su mensaje por el primer año de gobierno.
Perspectivas
En diálogo con El Observador, el economista de CPA Ferrere, Germán Deagosto, indicó que aunque el dato de empleo fue "un poco peor" de lo esperado no cambia sustancialmente el diagnóstico sobre el desempeño del mercado laboral. En ese sentido, explicó que si bien en los últimos dos meses de 2015 la tendencia negativa parecía revertirse tímidamente, el balance del año no había sido favorable. "Los datos de enero estuvieron alineados con nuestro diagnóstico y evidencian que el mercado laboral no es ajeno a la nueva coyuntura económica que enfrenta Uruguay", expresó.
"Para 2016 esperamos que el mercado laboral continúe enfriándose, de forma consistente con la transición que atraviesa la economía uruguaya en el marco de un entorno internacional cada vez más desafiante. Puntualmente, seguimos pensando que en promedio el desempleo se ubicaría en torno a 8,5% durante 2016, con un cierre de año próximo al 9%. En la misma línea, esperamos que los salarios continúen perdiendo dinamismo, a pesar de que en términos reales estimamos un crecimiento positivo en el entorno del 1%", dijo Deagosto.
La inflación y los empleados públicos
El departamento de Trabajadores Públicos del PIT-CNT solicitó al Poder Ejecutivo que se convoque al Consejo Superior de Negociación Colectiva del Sector Público, a los efectos de compartir información y analizar las medidas más adecuadas a adoptar luego de que la inflación pasara la barrera de los dos dígitos. Se espera que la reunión se concrete una vez se reúna el presidente Vázquez con la delegación del PIT-CNT.