Cuando era adolescente, proceso tenía gusto amargo. A fines de los años de 1990, la palabra estaba prendida a una dictadura a la que sus promotores llamaron proceso cívico militar. El eufemismo pronto fue perdiendo letras y quedó solo en eso, en: el proceso. Decir el proceso era entonces decir dictadura.
Metamorfosis de la palabra "proceso"
Los promotores de la dictadura la llamaron "proceso cívico militar"; Tabárez llamó a la concreción de su proyecto "proceso". Cada vez más, en la parla diaria, gana el maestro.