Que un contenedor que lleve un alimento uruguayo a un país como Alemania debería ser tan motivo de orgullo como que un jugador que sale del campito de este o aquel barrio llegue a jugar en el Bayern Munich o en el Werder Bremen. Es clasificar al Mundial de ese producto. Llegar a un mercado de alta exigencia, captar valor que remunera el trabajo uruguayo.
Miel amarga: los contenedores que fueron rechazados en Alemania
Es un golpe a la estrategia que el país entero intenta construir