6 de febrero de 2018 5:00 hs

El hombre todopoderoso que gobernó sin interferencias y diríase que casi a su antojo a Ecuador durante los últimos diez años se quedó con las manos vacías y vio cómo su antiguo protegido y aliado le arrebató una de sus principales ambiciones: postularse de nuevo a la presidencia y hacerlo de manera indefinida.

Rafael Correa no pudo contrarrestar las intenciones de su sucesor Lenín Moreno –al que acusó reiteradamente de ser un traidor– y fue el gran derrotado en la consulta popular realizada el pasado domingo. Además, hay un detalle nada menor: esta fue la primera vez que perdió una elección en su trayectoria política.

El propio Correa había impulsado y logró su aprobación en 2015 la ley que permitía la reelección vitalicia en Ecuador.

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Pero Moreno, su exvicepresidente y antiguo aliado político, siempre se opuso a esa iniciativa del exlíder del partido de gobierno, Alianza País.

El gobernante siempre argumetó que la alternancia en el poder es necesaria.

A pesar de provenir del mismo tronco político, Moreno se desmarcó rápidamente de su antecesor apenas asumió en mayo pasado y se mostró partidario de eliminar alunas leyes propuestas por Correa, entre ellas la controvertida norma que le hubiera permitido a este postularse nuevamente en el año 2021.

Respaldo popular

Es claro que si bien Moreno emergió triunfante en la jornada del domingo y al mismo tiempo obtuvo una inusitada validación de su gestión de gobierno que lleva apenas poco más de ocho meses, eso le valió la reprobación del expresidente y su defenestración en distintas instancias públicas.

Pero los números hablan por si solos: mientras Correa consiguió solo 36% de los votos en el referendo, su antiguo protegido y exsocio político obtuvo un estimable respaldo de 64%.

No obstante, Correa considera que el actual presidente lo traicionó por haber buscado el apoyo de los partidos de derecha, que se opusieron tenazmente a su proyecto político, que dio en llamar la "Revolución ciudadana" durante el período comprendido entre 2007 y 2017 en el que guió los destinos del país.

De hecho, el enfrentamiento feroz entre ambos políticos se trasladó sin transición al terreno electoral, que Moreno recibió el aval de un tribunal para quedarse con el nombre de Alianza País, lo que llevó a Correa y los principales dirigentes de su sector a firmar su desafiliación.

El resultado que mostraron las urnas no puso a salvo del todo la débil institucionalidad política que –coincidieron en señalar distintos analistas– ha venido caracterizando al país.

Incluso, nadie se atreve a descartar que Correa, aún malherido, no intente una vuelta de tuerca para torcer la voluntad popular, por ejemplo a través de la convocatoria a una Asamblea Constituyente que permitiera dar marcha atrás.

Pero lo que también dejó en evidencia la consulta del pasado domingo es que funcionarios afines a Correa y que todavía integraban organismos clave del actual Ejecutivo deberán irse.

Es que el referendo permitirá a Moreno modificar el Consejo de Participación, un organismo que designaba a las autoridades de los organismos de contralor, con lo cual se sacará de encima a los últimos resabios de la administración "correísta".

LAS CLAVES

Moreno. El referendo fue impulsado por el actual presidente, Lenín Moreno.

Finalidad. El propósito de la consulta popular para el presidente era eliminar la ley de reelección indefinida.

Bloqueo. El resultado impide en los hechos a Correa presentarse a nuevas elecciones.

Enemigos. Correa y Moreno: de aliados a enemigos.

Indagado por perjucios en venta de petróleo

El expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, se persentó este lunes ante la Fiscalía en Guayaquil para dar su versión sobre un presunto perjuicio consumado contra el Estado en la venta de petróleo a China y Tailandia.

Por el momento, el exmandatario no enfrenta cargos en el marco de una indagación previa.

Antes de volver a su autoexilio en Bélgica, Correa debe defenderse ante las sospechas que rondan el manejo que le dio a las ventas anticipadas de petróleo, una estrategia que le permitió al Estado recibir miles de millones de dólares a cambio de la posterior entrega de crudo, principalmente a China, que se convirtió en el mayor prestamista del país.

"Yo no tengo nada que ver porque autorizaba nada más hasta el 2010 las preventas petroleras, pero no es que me encargaba de cuánto cuesta el flete, el seguro, el descuento y tonterías así", señaló Correa en su defensa.

El expresidente, cuya imagen ha venido cayendo en destracia, indicó que apenas autorizó en 2010 una venta anticipada por US$ 1.000 millones a China.

Sin embargo, el periodista y político Fernando Villavicencio denunció que hubo presuntas irregularidades que dejaron pérdidas por US$ 2.200 millones que perjudicaron al Estado.

"La principal pregunta es sobre la corrupción, que significa la muerte cívica, y eso le puede excluir de toda la política si tiene una condena como parece que puede ocurrir", explicó el politólogo Simón Pachano.

El diario estatal El Telégrafo recordó que el pasado 25 de enero, habían testificado en relación a este caso el empresario Enrique Cadena, desde México, y Fernando Villavicencio.

En su cuenta de la red social Twitter, Villavicencio había recordado que Correa debía presentar su testimonio ante la Fiscalía tras la denuncia de "corrupción" en su contra.

También dijo esperar que eso sucediera antes de que el expresidente pudiera "escapar" del país.

Mientras tanto, Correa defendió reiteradamente la transparencia en los contratos celebrados durante su administración; además dijo que la investigación encubre un caso de "persecución política".

Eduardo Valencia, de la comisión de investigación de la crisis financiera, consideró que la preventa petrolera consta como deuda, por lo que lamentó que haya recursos petroleros comprometidos hasta el año 2024.

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