Como una ola que promete llevarse todo lo que se le interponga, el tenis argentino completó el miércoles la proeza de colocar a tres de sus embajadores en las semifinales del Abierto de Francia.
Antes, Gastón Gaudio sacó el boleto para las semifinales con una contundente victoria 6-3, 6-2, 6-2 sobre el australiano Lleyton Hewitt.
Argentina tiene también a una representante en las semifinales de la rama femenina, en las que Paola Suárez se enfrentará el jueves con la rusa Elena Dementieva.
"Es algo histórico. Me parece una semana increíble", señaló Gaudio. "Un argentino estará en la final y será como un sueño".
Kuerten ha sido el mimado de París desde 1997, cuando ganó el primero de sus tres títulos en Roland Garros, y el brasileño cautivó por su sorprendente marcha a los cuartos de final.Preclasicado apenas como el número 28 y con una rebelde dolencia en la cadera, Kuerten libró con Nalbandian una batalla sin cuartel, con intensos peloteos, durante más de tres horas.
El público le dio una cálida ovación a Nalbandian y luego aumentó los decibeles para despedir a Kuerten como todo un ídolo. "Los fanáticos actuaron en forma fantástica", señaló Nalbandian. "Me pareció normal que alentaron a Guga por todo lo que él representa en París".
Su único tropiezo vino en el segundo game del último set, cuando resbaló al tratar de llegarle a una pelota, rasguñándose la rodilla en la superficie de arcilla.Teñido con sangre, Gaudio se incorporó tranquilo y prosiguió con su obra. Siempre desde el fondo, el argentino terminó el partido conectando 27 disparos sin respuesta y sólo cometió 19 errores.
"Jugó demasiado bien, estaba imparable", dijo un resignado Hewitt sobre Gaudio. "Lo noté con una enorme confianza, muy seguro de sí mismo".
(AP)