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Ocho respuestas para entender el acercamiento entre las Coreas

La península de Corea podría estar cerca de su paz definitiva, con la desnuclearización como aspecto central

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01 de mayo de 2018 a las 05:00

"Cumbre histórica" fue una de las denominaciones más repetidas en los medios de todo el mundo para referirse al encuentro realizado la semana pasada entre Kim Jong-un, presidente de Corea del Norte, y Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur. Y no fue para menos, en tanto que, primera vez, un gobernador del norte cruzó la frontera hacia el sur desde el inicio del conflicto.

"No habrá más guerra en la península. Con esta declaración abrimos una nueva era", dijo Moon Jae-in en un discurso junto a su homólogo norcoreano al final de la cumbre.

El encuentro, que fluyó sin contratiempos, logró que se acordara la desnuclearización de la península coreana. Kim Jong-un llamó a no volver a la situación anterior, de tantos años de confrontación con el sur. Expresó su voluntad de lograr la paz y la mejora de las relaciones entre ambos países.

El conflicto en la península involucra potencias mundiales como China, Estados Unidos, Japón y Rusia, cada uno con sus intereses particulares.

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En momentos en que la administración de Donald Trump pone en duda el acuerdo nuclear con Irán, lo que se resuelva sobre el armamento norcoreano será seguido de cerca por distintos actores.

A continuación, ocho preguntas que ayudan a entender las relaciones entre las dos partes enla península coreana.

¿Cuál es la raíz del conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur?

Las asperezas entre las dos Coreas comenzaron al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en 1945. Hasta ese entonces, la península pertenecía a Japón. Pero, tras su rendición, los Aliados dividieron el territorio en dos partes por el paralelo 38.

La unificación pacífica fue inviable, y el territorio quedó dividido en la República de Corea (Corea del Sur) y la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte), división que persiste hasta hoy.

Tras intentos frustrados de unificar la península por la fuerza, en 1950 se desató una guerra que duró hasta 1953. Corea del Sur contaba con el apoyo de Estados Unidos, y Corea del Norte con el de la Unión Soviética y China. Ese conflicto finalizó con un armisticio, que ambas Coreas propusieron modificar mediante un acuerdo de paz, en la cumbre celebrada el 27 de abril.

¿Qué fue lo que motivó esta cumbre entre las dos Coreas?

La celebración de esta cumbre intercoreana tuvo como clave la combinación entre una estrategia de máxima presión a través de sanciones liderada por Estados Unidos y la mano tendida del presidente surcoreano, Moon Jae-in, explicó Diego Telias, analista internacional especializado en Asia Oriental, a El Observador .

"Esta estrategia dual permitió acercar a la mesa de negociación a Kim Jong-un", dijo Telias.

Al comienzo del año el líder norcoreano propuso la participación de su país en los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang en el mes de febrero. Esta propuesta, sumada a los intercambios que se dieron en ese marco, llevó a la celebración del encuentro entre mandatarios.

¿Cúal es el objetivo?

La guerra aún no terminó. Lo que se firmó en 1953 fue un armisticio, es decir, un alto al fuego. El gran objetivo de las coreas es firmar un tratado definitivo de paz.

Hace seis meses, gran parte de los analistas internacionales consideraban que se estaba más cerca de una guerra que de un acuerdo de paz.

"Hoy parecería que el escenario cambió y se está más cerca del final de este conflicto, que ya lleva casi 70 años", dijo Telias.

En este sentido, el acuerdo de suspender las pruebas de misiles y los ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur con Estados Unidos durante los juegos de invierno fue un primer paso importante hacia la paz.

¿Qué significaría la desnuclearización de la península coreana?

Se trata del aspecto central de las negociaciones que comenzaron este año. Kim Jong-un parecería comprometido con abandonar su programa nuclear y cerrar sus instalaciones nucleares, incluso con la invitación a expertos extranjeros y prensa a presenciar el momento.

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En el caso de Corea del Norte, según explicó Telias, la desnuclearización implica el cierre de las instalaciones y la destrucción de armamento, "pero resta saber qué puede ocurrir con el conocimiento adquirido por los norcoreanos y la posible transferencia de esa información".

Corea del Sur posee un tratado militar con Estados Unidos y está bajo su paraguas nuclear. Hasta ahora, Corea del Norte no ha impuesto como condición para su desnuclearización la retirada de los soldados norteamericanos ni el fin de la alianza militar entre Corea del Sur y Estados Unidos. Esto, según Telias, "representaría un gran avance para la negociación".

¿Qué posibilidades hay de que se cumpla con lo anunciado?

"Hasta el momento persisten las dudas de hasta qué punto Kim Jong-un está siendo sincero", dijo Telias. Su interés radica en la supervivencia de su régimen y eso está ligado a la situación económica del país.

"Las sanciones impuestas por Naciones Unidas, que contaron con el respaldo de China, presionan al gobierno norcoreano y, de cierta forma, lo obligan a sentarse a negociar", añadió el analista internacional.

El presidente de Corea del Sur formó parte del gobierno surcoreano que participó de la cumbre intercoreana de 2007. Las experiencias de los fracasos anteriores le dan una ventaja con respecto a sus antecesores Kim Dae-jung y Roo Moh-hyung. Pero esto no asegura que se cumpla lo acordado.

¿Qué rol juega Donald Trump en este escenario?

Aunque aún es prematuro sacar conclusiones, el presidente estadounidense parecería llevarse parte del crédito por este suceso internacional.

"Trump se lleva cierto rédito por el acercamiento entre las dos Coreas", opinó Telias. "Es importante separar sus amenzas vía twitter y la estrategia de sanciones que lideró la diplomacia norteamericana con el objetivo de acorralar económicamente a Corea del Norte", dijo.

Incluso, algunos empezaron a barajar el nombre del presidente de Estados Unidos como candidato al Nobel de la Paz a raíz de este episodio.

Pero la verdadera respuesta aparecerá en la cumbre Corea del Norte-Estados Unidos.

¿Cómo ha sido la relación histórica entre Estados Unidos y Corea del Norte?

Meses atrás, el presidente Donald Trump y el líder Kim Jong-un intercambiaban insultos. Ahora, los presidentes han dejado el pasado atrás. Pero la tensión entre ambos países estuvo siempre, porque Estados Unidos fue la razón por la que Corea del Norte no ganó la guerra.

Cuando en 1953 los dos bandos decidieron terminar con la lucha armada, el documento oficial para que la paz entrara en vigor fue firmado por Corea del Norte, representado por sus autoridades, y por el lado de Corea del Sur, la representaban las autoridades de Estados Unidos.

En los comienzos de la República Popular, el entonces presidente de Estados Unidos, el demócrata Harry Truman, vio en el país liderado por los Kim la amenaza latente de un comunismo que podía prosperar, expandirse y vencer al modelo nacional.

Desde entonces, Corea del Norte, sus líderes y todos los habitantes ven a Estados Unidos como el gran enemigo, incluso más que los vecinos.

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¿Qué se espera ahora para las dos Coreas?

Los próximos meses serán claves para saber si se dan pasos concretos sobre la declaración de desnuclearización. El próximo gran mojón será la cumbre histórica entre Donald Trump y Kim Jong-un.

Trump dijo que se manejan dos posibles lugares como posible lugar de la reunión: la Zona Desmilitarizada entre las dos Coreas, y Singapur.

"Creo que la cumbre tendrá lugar, y personalmente creo que será un éxito", afirmó en una conferencia de prensa conjunta aunque dijo preferir la Zona Desmilitarizada como sede: "lo que me gusta de ella es que uno está ahí, y si las cosas salen bien, habrá una gran celebración en el lugar, no en un tercer país".

A partir de allí se verá cómo avanzan dos temas principales: la firma de un acuerdo para finalizar la guerra de Corea y la desnuclearización de Corea del Norte.

La obtención de esos objetivos debería traer renovadas oportunidades para ambos países. En el caso de Corea del Norte la paz podría generar una mayor apertura que tienda a mejorar la calidad de vida de su población.

Pero es de suponer que el costo de no cerrar un acuerdo pacífico también será alto para ambos.

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