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Parlamento gastó US$ 3 millones en subsidios a legisladores que dejaron sus bancas

Si bien el beneficio fue pensado para alivianar el retiro de la función pública, muchos de los que lo cobran retornan al poco tiempo

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27 de julio de 2018 a las 05:00

El 15 de febrero de 2015, al tiempo que el nuevo Parlamento sonreía para las fotos oficiales de la inauguración de la legislatura, 12 senadores y 46 diputados que no renovaron su banca enviaron una nota a la Cámara pidiendo ampararse al subsidio previsto para los cargos políticos o de particular confianza que se alejan de la actividad pública.

El Parlamento gastó $ 105 millones (US$ 3,3 millones de dólares a valores actuales) en la contención económica de aquellos que dejaron a otros su lugar, pero no todos los que recibieron el beneficio se fueron para sus casas o a la actividad privada.

Según consta en la respuesta a un pedido de acceso a la información realizado por El Observador, entre los que firmaron para recibir el beneficio –consistente en un 85% del sueldo más el 100% de los gastos de representación durante un año– había nombres que pasarían a engrosar las filas del gobierno de Tabaré Vázquez, otros que al cabo de unos meses se sumarían a los nuevos gobiernos departamentales, y otros que se alejarían por un tiempo de la esfera pública.

Como el subsidio es incompatible con cualquier otra retribución del Estado, aquellos beneficiarios que obtuvieron nuevos cargos debieron renunciar formalmente al ser designados.

$ 105 millones gastó el Parlamento en los subsidios de los legisladores que no renovaron su banca en las elecciones de 2014.

De los 46 diputados que solicitaron el subsidio, 13 presentaron renuncia. El primero en hacerlo fue Doreen Ibarra, quien solo cobró el beneficio entre el 15 de febrero de 2015 y el 1° de marzo de ese año, cuando fue designado como presidente del Sodre. En julio, los que pidieron el cese del subsidio fueron José Amy (pasó a UTE), Gustavo Borsari (Agencia Nacional de Vivienda), Eduardo Brenta (Intendencia de Montevideo), Fitzgerald Cantero (Banco de Seguros), Gustavo Cersósimo (Banco Hipotecario), Daniel Mañana, Gonzalo Novales (pasó a ocupar una banca en Diputados), Raúl Olivera (Intendencia de Canelones), Nicolás Pereira, Richard Sander (Intendencia de Rivera), Daisy Tourné (Senado) y Horacio Yanes (Intendencia de Canelones).

En el Senado, por su parte, solo Eber Da Rosa (quien pasó a ser intendente de Tacuarembó) renunció al subsidio en la última legislatura.

Jerarcas honorarios

En la larga lista de diputados que solicitaron el subsidio al terminar la legislatura aparecen también los casos de dos legisladores socialistas que pasaron a otros cargos públicos pero que no presentaron renuncia porque siguieron cobrando en el Parlamento.

Tanto Julio Bango (director del Sistema de Cuidados) como Gustavo Bernini (presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo) percibieron enteramente el subsidio mientras trabajaron en organismos para los cuales "no estaba definido el presupuesto".

Según contaron a El Observador, ambos pasaron el primer año de la administración trabajando de forma "honoraria" y percibiendo como salario los $ 158.920 que les otorgaba mes a mes la Cámara de Representantes.

"Ejercí la función de forma honoraria. La jugué gratis y cobré el subsidio. Recién cuando se venció el subsidio empecé a cobrar en el Inacoop", explicó Bernini, quien fue designado como presidente de Inacoop el 11 de marzo, cinco días después de que la Presidencia de Diputados le aprobara el pago del beneficio por un año.


El jerarca señaló que debido a los cambios que tuvieron lugar en el organismo tras la asunción de Vázquez –quien decidió que ese instituto se hiciera cargo del Fondes– "recién se adjudicó un salario en la ley de presupuesto", votada en octubre de 2015. Bernini fue designado junto a un vicepresidente (Carlos Reyes) y un vocal (Álvaro Nodale), que cobraban una dieta de 8.000 unidades indexadas ($ 31.384 a valores actuales). "El subsidio era la forma de poder vivir. Al mes siguiente que dejé de percibir el subsidio empecé a cobrar en Inacoop", dijo el jerarca.

$ 61 millones fue el presupuesto asignado en 2015 a los subsidios de la Administración Central, según los números de la Contaduría General de la Nación. En 2016 fueron $ 9,8 millones y en 2017 fueron $ 3,4 millones. En la primera mitad de este año ya se asignaron $ 7,9 millones en ese rubro.

Bango, en tanto, cobró el subsidio del Parlamento mientras levantaba, junto al Mides, el Sistema Nacional de Cuidados, un buque insignia de esta administración. Aunque desde el 1° de marzo fue presentado por las autoridades y por los medios oficiales como director del novel organismo, Bango recién fue oficialmente designado como funcionario del Mides el 25 de febrero de 2016, diez días después de vencido su subsidio.

La resolución, firmada por Tabaré Vázquez, le asigna la Secretaría Nacional de Cuidados desde el 1° de enero de 2016. Bango afirmó que, de todas formas, comenzó a cobrar en el Mides a partir del 15 de febrero, una vez que dejó de percibir la remuneración del Parlamento.

Los de Bango y Bernini no son los únicos casos de jerarcas que comenzaron a cobrar un sueldo del Estado al agotarse el subsidio. Rodolfo Caram, exdiputado del Partido Nacional y primo del intendente de Artigas, Pablo Caram, fue contratado por la comuna al día siguiente de vencerse el beneficio. "Yo lo cobré todo el año. El 15 de febrero de 2016, cuando se terminó, fui contratado por el intendente", dijo Rodolfo Caram, quien desde esa fecha es director de Desarrollo Productivo.

Suplentes

Entre los beneficiarios del subsidio hubo también exlegisladores que siguieron entrando intermitentemente a la función pública, como suplentes de otros funcionarios.

El contador de la Cámara de Representantes, Daniel Restelli, explicó que el ingreso como suplente –ya sea en el Parlamento o en una intendencia– no supone la renuncia al subsidio, aunque sí el descuento de los días de actividad.

Entre los que entraron y salieron están, entre otros, Ana Lía Piñeyrúa (Alianza Nacional), Yerú Pardiñas (Partido Socialista) y Carlos Coitiño (PVP). Más atrás en el tiempo, el exdiputado del Partido Nacional Miguel Asqueta cobró el subsidio entre febrero de 2010 y febrero de 2011, y en ese lapso ejerció 11 días como intendente interino de Colonia, en sustitución de Walter Zimmer.

Vigentes

En este momento hay cuatro subsidios vigentes en el Parlamento y todos corresponden a la Cámara de Diputados.

A José Querejeta (Frente Amplio), Gonzalo Mujica (independiente al momento de su renuncia, actualmente en el Partido Nacional), y Edgardo Mier (Partido Nacional) tienen el beneficio hasta octubre de este año. A Sergio Mier (Frente Amplio) el subsidio le durará hasta marzo de 2019.

Un seguro de paro especial

El subsidio para cargos políticos y de particular confianza está previsto por la ley 15.900 de 1991, pero ha tenido modificaciones con el paso de los años.

El beneficio abarca al presidente, vicepresidente, ministros, subsecretarios, legisladores, fiscal de Corte, directores de entes y servicios descentralizados, director y subdirector de la OPP, secretario y prosecretario de Presidencia, miembros de la Corte Electoral, de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal de Cuentas, y del Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

Se trata, en definitiva, de una versión privilegiada del seguro de paro que cobra el común de los trabajadores.

Mientras que estos reciben el 60% de su sueldo por un plazo de seis meses, los políticos reciben un 85% por un año. El fundamento de este beneficio es que los políticos deben disponer de una protección social especial para, de esa forma, incentivar a que todos los ciudadanos, más allá de sus condiciones socioeconómicas, puedan acceder a un cargo público de jerarquía.

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