En la década del setenta, Armand Mattelart y Ariel Dorfman publicaron el libro Para leer al Pato Donald, título clave de la relectura marxista de la cultura de masas. En él postulaban que los dibujos animados de Disney eran un entrenamiento infantil —y no un entretenimiento— en la transmisión de una ideología capitalista e imperialista. Pero los tiempos parecen haber cambiado, incluso para los seres imaginarios. Ahora es desde sectores afines al partido republicano, en EEUU, que se indica que las películas infantiles están dando un “preocupante” salto hacia la izquierda.
Películas infantiles viran a la izquierda
Diversos medios estadounidenses de derecha critican a filmes como Happy Feet 2, Cars 2 y a la última cinta de Los Muppets