Esta última palabra es la que el presidente de la Cámara de Comercio Urguay Perú, Juan Manuel Otero, utilizó para definir el vínculo empresarial entre ambos países. La cámara se fundó en 2014 en simultáneo con la peruano uruguaya.
“Los que lo conocen saben que es tremendo mercado. Y además no competimos. Falta profundizar el relacionamiento. Hay mucho para desarrollar que nos vendría muy bien a ambos. Hay mucho conocimiento concentrado en Uruguay que Perú precisa”, afirmó. En referencia a acuerdos comerciales, Otero remarcó que “está todo firmado”.
Destacó oportunidades en software y transferencia tecnológica, turismo, infraestructura, consultorías, producción agropecuaria, normas técnicas, mejoramiento ganadero y agrícola y reprocesos, es decir, productos que salgan de Uruguay con cierto valor agregado para que Perú los finalice y se envíen hacia otro destino.
Ese país, acotó Pajuelo, tiene una economía en crecimiento y está en la búsqueda de nuevos productos. Según el último informe de Uruguay XXI sobre Perú (de 2016), su economía tuvo la inflación promedio anual más baja en América Latina con 2,5%, a lo que se suma el crecimiento anual del PIB de 5,8% en 2013 y de 2,4% en 2014; llegó a acumular un crecimiento promedio anual de 5,3% de manera constante desde el 2000, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática.
Prometedor
Hay empresas de sectores muy variados que, silenciosamente, se fueron asentando prácticamente por casualidad en el mercado peruano. La mayoría asegura que es prometedor.
Una de ellas es la tecnológica Pyxis. “No fuimos a buscar a Perú, sino que Perú nos encontró a nosotros”, indicó su director, Diego Sastre.
Hoy ese país es su segundo destino de ventas al exterior, pese a que en el sector TIC, este mercado ocupa el puesto número 16 del ranking de exportaciones, según datos de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI).
Sastre comentó que es un país “con un ecosistema empresario importante” y “sin dudas interesante” para la industria. “Descubrimos que tiene unas empresas privadas y una economía muy interesantes. Cualquiera de las empresas en las que trabajamos están en diez o quince países, son grupos muy grandes y de capitales o dueños peruanos”, contó.
Señaló que hay otras empresas uruguayas del sector que, al igual que ellos, “han descubierto Perú” y que ahora “se está haciendo un poquito más de ruido”, aunque cree algo extremo afirmar que ese país esté en la mira de todo el sector.
Pyxis trabaja hace dos años con ese mercado de manera remota y hace meses abrió la filial, que físicamente opera desde un cowork con dos peruanos capacitados por la empresa y un uruguayo. Mientras se sigue buscando personal, se trabaja en su mayoría de manera remota.
Por otra parte, Infocasas apostó este año a Perú, un mercado desafiante por duplicar la población sumada de los tres mercados donde tiene presencia (Uruguay, Paraguay y Bolivia).
Por Karen Costas
Martín Coulthurst, quien lidera la operación en Perú, reconoció que “no es el primer país que mirás”. No obstante, señaló que “está en un estadio muy interesante” para el sector: “Arrancamos de a poco y nos encontramos con un mercado inmobiliario muy sólido”. Su principal ventaja, dijo, es que el comprador medio “está pudiendo adquirir propiedades”, ya que el sueldo promedio y valor inmobiliario están “más nivelados” que en otros países y el acceso a crédito hipotecario “es bastante bueno”.
“Hoy estamos en un mercado donde hay más demanda que oferta en segmento medio. Pero también se está construyendo mucho”, detalló Coulthurst.
La oportunidad en el desarrollo de infraestructura fue detectada por Saceem, que empezó a trabajar en Perú hace dos años cuando se presentó con éxito al llamado para construir infraestructura deportiva para los juegos Panamericanos 2019.
Actualmente también construye una carretera a 4.700 metros de altura. “Hace tres o cuatro años nos fueron a visitar para ver cómo estábamos trabajando en pavimento rígido”, contó el director de Saceem, Alejandro Ruibal desde Lima, adonde viaja mensualmente.
Saceem desembarcó en Perú para desarrollar proyectos de infraestructura deportiva para los Juegos Panamericanos Lima 2019
“Perú tiene mucha infraestructura para desarrollar, es un país muy grande orientado hacia el pacífico. Es una economía distinta que la del Atlántico, propone otro tipo de exportaciones, como minería. Nos parecía bueno tener en esta etapa de internacionalización un país en esta región”, agregó.
En el caso de la cerveza artesanal Bizarra, que se define como “nómade”, “se encontró el equipo” y no dudaron en probar suerte licenciando la marca en el país andino en 2016.
Sin embargo, el consumo de cerveza artesanal no llegó a masificarse como en Uruguay, por lo que es un mercado “chico” para la empresa.
Su fundador, Mariano Mazzolla, apuntó que en Perú la diferencia de precio entre las artesanales e industriales “es muy violenta”, no así la divergencia en calidad. “El consumo es bastante acotado. No es significativo y lo hacemos pensando en desarrollar modelos para ir replicando en distintos lugares”, explicó.
El trabajador
Tanto Saceem como Pyxis cuentan con uruguayos encargados de liderar y guiar la operación.
En Saceem hay un gerente general encargado, entre otras cuestiones, de “transmitir la cultura” de la empresa, apuntó Ruibal. El equipo ténico es peruano. En Pyxis, el uruguayo capacita a los trabajadores peruanos.
Saceem
Para Sastre, los trabajadores peruanos “están muy bien formados y son muy serios”. Pero al tratarse de un negocio “tan especializado” dijo que se vuelve imprescindible la formación continua. “Hay que especializarlos en el nicho en que estamos, pero eso pasa en todos lados”, comentó.
En cambio, Coulthurst de Infocasas acotó que encontrar gente calificada es un desafío, aunque similar al que tienen en otros mercados. “En Uruguay encontrás gente muy calificada”, comparó. Ruibal, por su parte, destacó la “altísima productividad” de los trabajadores peruanos y la mayor oferta de mano de obra.
Buena imagen
Perú y Uruguay “no se conocen mucho” a nivel empresarial, pese a que “guardan una buena imagen” entre sí: “Eso es importante porque cualquier relación comercial se consolida a través de las personas”, añadió Pajuelo.
Para Otero, “el mecanismo de razonamiento del uruguayo es bien recibido” por los peruanos. “No es que seamos más inteligentes”, aclaró.
Otero dirige Conosur, compañía de soluciones en potabilización de agua para comunidades y ciudades pequeñas de Perú.
Sastre de Pyxis dijo que hay “mucho respeto” por el conocimiento técnico de los uruguayos y por los empresarios.
Menos mercado
El sector arrocero uruguayo ha perdido participación de mercado en Perú. El gerente general de Saman (principal exportadora de arroz, según datos de Uruguay XXI), Leomar Goldoni, explicó que esto se debe a dos factores: caída del mercado interno y el derecho variable, que encarece el precio de cada tonelada. “Uruguay tiene trabajo histórico comercial de llevar un estándar de calidad que tiene un premio. Pero hay restricción de volumen”, apuntó. Dijo que la participación en el mercado peruano se mantendrá en el corto plazo pero que para recuperar el marketshare perdido habrá que generar acuerdos o eliminar la franja de precios. “No lo vemos posible con la situación actual”, indicó.
Por su parte, Otero de la Cámara Uruguay Perú señaló que el derecho variable (franja de precios) aplicado al arroz “hace un daño tremendo” y que se necesita una estrategia para negociarla. De esa forma, el valor de las exportaciones a Perú podría aumentar significativamente: “Nadie lo logró porque no se insistió”.