Actualmente, todas las plazas del eje 18 de Julio tienen custodia, aunque eso no significa que deje de haber actos vandálicos. “No se resuelve con cuidaparques”, dijo Bianchi. “A la intendencia le corresponde mantener la limpieza, mantener el espacio, y a todos nos corresponde cuidarlo”.
Se estima que diariamente 300 mil personas circulan por el Centro de Montevideo, la mayoría porque van a trabajar. Al mediodía hay quienes toman asiento en la plaza más cercana para cambiar un poco de aire y almorzar. Ese es uno de los tantos usos cotidianos que tienen las plazas. También hay personas mayores y niños que las usan para pasar su tiempo libre. Sin embargo, no sucede lo mismo en todas las plazas de la ciudad.
Paradigma
La IMM ha intentado promover que los vecinos se apropien de las plazas. “Apropiarse” se ha vuelto una palabra corriente cuando se habla de este tema, casi como una medida para combatir la inseguridad y el vandalismo.
La plaza Seregni, en el Cordón, es considerada “paradigmática” por las autoridades de la comuna. Es, dicen, un ejemplo de apropiación y buen uso del espacio público. La plaza está situada donde antes estaban los talleres municipales. Hacía muchos años que esos talleres estaban semiabandonados, por lo que los vecinos reclamaban un nuevo uso del lugar: decían que era necesaria una plaza, como un pulmón en medio de tanto movimiento urbano.
El dinero del Presupuesto Participativo se destinó a la construcción de la plaza, la cual fue diseñada por arquitectos de la intendencia y los vecinos. En la Seregni conviven hoy personas de distintas edades: hay niños que juegan a la pelota y que patinan, hay adultos y veteranos que toman mate, les dan pan a las palomas y descansan en los asientos, y hay gente de todas las edades que lee y estudian, en la biblioteca.
A partir de este caso, la intendencia consideró replicarlo en otros puntos de la ciudad. A principios de 2013 comenzará la construcción de una plaza en Casavalle. Bianchi, la directora de Acondicionamiento Urbano, dijo que desde allí se podrá ver el Cerro de Montevideo y el Cerrito de la Victoria. La plaza tendrá una plataforma de hormigón, una fuente, un sector arbolado, y espacios recreativos. El diseño está terminado y, como en el caso de la plaza Seregni, fue realizado junto a los vecinos. Las obras durarán unos 30 meses, quizá menos, y supondrán una inversión de US$ 2 millones.
Concursos
La paradigmática plaza Seregni no necesariamente se puede replicar en todo Montevideo. Al menos eso dicen arquitectos jóvenes, que han participado en recientes concursos de diseño de plazas.
Si usted quisiera salir a celebrar un triunfo deportivo o un hito nacional, ¿adónde iría? Seguro que tiene más de una respuesta: 18 de Julio, la rambla, el Obelisco, entre otros. Un grupo de arquitectos pensó que una plaza podría ser el lugar ideal para festejos, como en Buenos Aires es el Obelisco, en Madrid la plaza Cibeles o en Ciudad de México el Zócalo. En Montevideo bien podría ser la plaza Independencia.
“Ese espacio hoy no existe. 18 de Julio, pero ¿18 de Julio dónde?”, dice Fabio Ayerra, uno de los arquitectos de Fábrica de Paisaje. “La plaza Independencia puede conjugar un espacio de celebración, es muy representativa para todo el mundo. Hoy en día no sucede nada de eso.
Nosotros nos acordamos que durante el Mundial a alguien se le ocurrió poner una pantalla gigante, y la gente iba a la plaza, y fue un fenómeno buenísimo”, agrega.
En octubre de 2010, Fábrica de Paisaje se presentó a un concurso de anteproyectos organizado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas para rediseñar la plaza.
Obtuvieron el primer premio. Los arquitectos propusieron reparquizar la plaza, quitarle los canteros y las fuentes que la rodean, extender la vereda a la calle y unirla a las pasivas, construir un estacionamiento subterráneo y un nuevo acceso al mausoleo de Artigas. El diseño tenía el aspecto de una gran explanada, sólo con vegetación entre el monumento central y la puerta de la Ciudadela, como un “oasis” de descanso sólo en ese punto.
“Un espacio donde mañana pueda haber una concentración, un acto político, donde puedas poner una pantalla para un evento. La creación de esa explanada es para darle ese uso”, dijo Ayerra.
Pasaron casi dos años del concurso, y el anteproyecto sigue dando que hablar. Los arquitectos de Fábrica de Paisaje dicen que la organización del concurso no cumplió con las bases, las cuales incluían concretar el proyecto ejecutivo de la plaza.
En una carta cuestionaron el sentido del concurso y el mal uso de los fondos públicos (recibieron US$ 12 mil por concepto de honorarios por el proyecto ejecutivo).
El Consejo de la Facultad de Arquitectura expresó en una resolución su expectativa de que se concrete la instancia que falta.
Eleonora Bianchi dijo que la Intendencia solo se ocupa del mantenimiento y vigilancia de la plaza, y que cualquier cambio estructural depende del Ministerio de Transporte. Por otro lado, afirmó que este tipo de concursos proveen ideas innovadoras y nuevos usos de espacios públicos. Eventualmente, son consideradas o no, explicó.
En diciembre pasado, Verifica, otro equipo de arquitectos jóvenes, ganó un concurso de ideas para rediseñar la plaza de la Democracia, más conocida como plaza de la Bandera.
“La plaza hoy en día es muy inhóspita, con poco uso”, dijo Marcelo Roux, uno de los arquitectos. “No encontrás lugar dónde quedarte. Hay gente que va a almorzar, pero es un lugar muy ventoso, muy ruidoso”, agregó Carolina Lecuna. Ellos dos y Nicolás Moreira fueron los autores del proyecto.
Los arquitectos del estudio propusieron crear un gran espacio verde en altura, con una progresiva caída hacia la vereda de Bulevar Artigas, de forma tal que funcione como un palco y que el espacio a nivel de calle se convierta en escenario de eventuales espectáculos. Los arquitectos incluyeron un estacionamiento subterráneo y, aprovechando la altura generada entre el punto más alto de la plaza y la calle, pensaron construir un espacio cultural e interpretativo. Asimismo, reordenaron los monumentos que tiene hoy la plaza sobre la vereda de bulevar Artigas, y jerarquizaron la bandera.
“En área, sería la plaza más verde de Montevideo”, dijo Roux. “Eso implica un suelo que se usa. Hoy en día, los canteros acumulan verde pero no se puede casi estar en ellos. Son como un espacio perdido”. Roux dijo que el caso de la plaza de la Democracia es especial: "Esta plaza no puede pensarse como la Seregni. Es un lugar congestionado de Montevideo. El proyecto que pide ese espacio público es de escala urbana, no barrial".
La intendencia llamó a licitación para remodelar esta plaza a partir de febrero o marzo del año que viene, después de que terminen las obras de la terminal Tres Cruces. Algunas de las ideas propuestas por Verifica se tomarán en cuenta, aseguraron.