Fuertemente custodiado por fuerzas de seguridad, el empresario Omar Chabán, que está en libertad bajo fianza acusado de 193 casos de homicidio simple, se mudó a una casa situada en una zona apartada del delta del Tigre, donde el Paraná desemboca en el río de la Plata, a la que sólo se puede acceder en barco.
En el momento del incendio, el local estaba excedido en su capacidad, tenía la licencia municipal caducada, carecía de ciertas medidas de seguridad y sus salidas de emergencia estaban bloqueadas.
Del primer lugar tuvo que marcharse por las protestas de los familiares de las víctimas del incendio y del segundo porque los propietarios le rescindieron el contrato al saber de quien se trataba.
Además de Chabán y Villareal, están procesados los siete integrantes de Callejeros, el representante del grupo y su jefe de seguridad, así como seis ex funcionarios del Gobierno porteño, todos acusados de homicidio culposo, y cinco policías, por cohecho e incumplimiento de sus deberes.