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Productores de cerdos batallan en diversos frentes para mejorar su gestión

Insisten en denunciar que se importa carne congelada que se vende como fresca, algo prohibido, desleal y riesgoso, revitalizan la gremial y mejoran en manejo, genética y sanidad

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24 de abril de 2014 a las 15:33

Los productores agremiados en la Asociación Uruguaya de Productores de Cerdos (AUPC) revitalizaron la institución y activaron un conjunto de emprendimientos que tiene por objetivo incrementar la cantidad y la calidad de la producción, buscando una mejor calidad de vida para quienes la gestionan.

Ese concepto fue trasladado a El Observador Agropecuario en una visita que el periodista realizó a un criadero de cerdos, ubicado en la ruta 7, próximo a San Jacinto en Canelones, donde tres directivos de la AUPC realizaron una puesta a punto sobre los diversos temas que la gremial está considerando para progresar: Fernando Andrade, presidente; Álvaro Cavallero, secretario; y Juan José Boscana, tesorero.

La gremial, fundada el 15 de julio de 2004, con una década de existencia, nuclea básicamente a productores, pero también a algunos productores que desarrollan actividad industrial. Son 380 y de ellos hay 280 que, en distintas zonas del territorio nacional, están agrupados, y ese es uno de los grandes objetivos de esta directiva que asumió el 29 de agosto de 2012: estimular la agrupación de los productores para su beneficio en diversos aspectos.

Hay asociados en los 19 departamentos, no obstante la gran mayoría está en el sur, sobre todo en Montevideo y Canelones. El 95% son de escala familiar, disponiendo de cómo máximo 50 madres en producción. El otro 5% son grandes, con producciones que en una decena de casos, no más, consideran más de 1.000 madres en producción.

No integrados a la AUPC hay un conjunto de productores, una porción menor de los que trabajan en la producción de cerdos, a los que la institución con el paso del tiempo buscará ir integrando.

Por eso se han realizado, y se seguirán realizando, giras por distintas zonas del país para promover la existencia de la gremial y sus servicicios. Resta cumplir esta tarea, por ejemplo, en San José, Colonia y en varios departamentos del litoral sobre el río Uruguay.

Andrade, Cavallero y Boscana explicaron que, además de aumentar la masa social de la AUPC, otra meta es darse a conocer en la sociedad, para lograr que la sacrificada tarea del productor de cerdos sea debidamente reconocida y, además, contribuir a que su producto se conozca y demande más.

Es por eso que la AUPC participó en la 3a Expo Melilla, en un stand que compartió con la Sociedad Uruguaya de Criadores de Cerdos (SUCC), gremial de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) que agrupa a los cabañeros de suinos.

Otro tema trascendente es el de la comercialización. Los directivos admiten que, considerando sus costos productivos y lo que se les paga, hoy no logran ser competitivos en un mercado donde se consume mucho más carne de cerdo, lo cual es bueno, pero donde el crecimiento lo explica básicamente la mayor cantidad de carne congelada que ingresa al país y se vende como fresca, situación que señalan como injusta, desleal y hasta riesgosa.

En Brasil, desde donde procede mayoritariamente el producto importado, el gobierno estimula la producción local ayudando a los productores en la compra de granos, para obras en sus infraestructuras productivas y hasta con un subsidio que aporta por kilo de carne que se faena. En Uruguay, en cambio, el productor abona diversos tributos sin recibir asistencias. Y, a la vez, sufre por la competencia desleal de operadores en el mercado que importan carne de cerdo congelada y la venden como fresca, algo que no está permitido, pero sucede, afirman.

En Argentina, dijeron al pasar, también se ayuda al productor de cerdos, con un subsidio cuyos recursos salen de las retenciones a la exportación de granos.

En cuanto al riesgo sanitario que mencionaron al pasar, indicaron que en Brasil se utilizan hormonas de crecimiento, algo que aquí está prohibido.

Las importaciones, además, son crecientes y no solo desde el vecino país, también desde Canadá, Estados Unidos, Chile y Dinamarca, por ejemplo. Los integrantes de la AUPC no se oponen a que haya importaciones, es más, sostienen que son necesarias en cierta medida porque ellos con sus producciones no lograrían abastecer a la plaza local, sí plantean que se controle, que lo que ingrese se venda como congelado y que además haya una igualdad en las tributaciones que se efectúan para evitar inequidades.

La idea es que, además y en ese marco, se pueda instrumentar un fondo similar al existente en el sector granjero, donde se recauda un dinero mediante la aplicación de un impuesto a la importación de frutas y verduras que se utiliza en bien del sector. Ello está contenido en un proyecto presentado al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que, dicen, no ha tenido ningún cuestionamiento técnico, no obstante sigue “stand by”. De todos modos, algunos aspectos de ese proyecto, dijeron, los activaron igual a iniciativa y con recursos de la AUPC.

Los productores estiman que solo en 2012 se importó carne de cerdo congelada por US$ 60 millones, y que en 2013 ello aumentó considerablemente.

Actualmente, si bien ello varía a veces dependiendo de la situación del mercado, el productor está recibiendo $ 38 por kilo en pie, cuando el costo productivo trepa a $ 36, por lo tanto en un cerdo de 100 kilos la ganancia es apenas $ 200 por un animal que demandó mucho trabajo alistarlo para enviarlo a la industria.

Es la carne más consumida en el mundo. En Uruguay hace cinco años el consumo per cápita anual estaba en siete kg, pero en 2013 fue 16,8 kg, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Todavía lejos del consumo de la vacuna (60 kilos) y por debajo de la aviar (20 kilos), pero muy por encima de la ovina (cuatro kilos).

Otro tema en el que la gremial está emprendiendo acciones es en la alimentación, que explica la nada despreciable cifra del 80% de los costos productivos (el resto lo explican las inversiones en genética, mano de obra, infraestructuras y sanidad).

Lo habitual ha sido en la mayoría de los casos comprar granos para la ración en forma individual, y cuando había dinero disponible; la idea es y por eso se promueve la agrupación de los productores, pasar a comprar en forma conjunta y durante la zafra, por ejemplo de maíz, que es cuando el precio del grano local es más bajo. Maíz y sorgo son los insumos fundamentales, pero también la cebada y la soja.

En ese marco, se firmó un convenio con Alcoholes del Uruguay (ALUR), para adquirirle expeller de soja (contenido proteico fundamental para una adecuada dieta del cerdo).

El uso de la ración avanza, y ello es visto como un aspecto muy positivo, porque hace más sencillo el manejo alimenticio aunque hay otras ventajas, no obstante en ciertas locaciones muchos productores siguen recurriendo a subproductos de la industria alimentacia en proveedores debidamente inspeccionados y habilitados por las autoridades públicas.

En otro aspecto contenido en el Plan de Desarrollo elevado al MGAP, se están dan pasos para uniformizar la población y mejorar su calidad genética, buscando sobre todo que puedan beneficiarse los productores más pequeños y a un costo realmente bajo, en un proyecto en el que se coordinan esfuerzos con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y las facultades de Agronomía y Veterinaria.

En lo sanitario, por citar otro foco de acción, existe la intención de diseñar y activar un protocolo (en conjunto con las citadas facultades) que se cumpla por parte de los productores, en los predios, para a partir de ese logro plantear exigencias sanitarias para los productos que se importan.

Para la directiva de la AUPC, explicaron, ha sido clave en estas actividades el asesoramiento profesional de la veterinaria Karina Cabrera, del agrónomo Pablo Naya, de la asistente social Virginia Fregosi y del encargado del área comercial Juan De León.

Carne de cerdo para los reclusos

La AUPC valora como un emprendimiento “sumamente provechoso” el activado en forma colectiva por el Ministerio del Interior, la AUPC, la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos, las intendencias de Tacuarembó y Canelones, el molino Santa Rosa y la fideería Caorsi, por el cual diversos alimentos de alta calidad, entre ellos la carne de cerdo, se utilizan para alimentar a los reclusos.

Ello beneficia al consumidor que mejora su dieta, a los productores que reciben por kilo en pie $ 47 en vez de $ 38 y al Estado que al evitarse la intermediación invierte menos dinero por alimentos de calidad óptima. Para participar en esta movida, de reciente activación, se reflotó la Cooperativa Agraria Limitada Uruguaya de Productores de Cerdos (Caluprocerd), “brazo comercial” en esta gestión, dado que por estatutos la AUPC no puede realizar actividades comerciales.

A fines de abril ya se realizaron 10 envíos semanales totalizando 170 toneladas de carne de cerdo.

Los productores, sean de lechones o se dediquen a engordarlos, reciben todos la misma ganancia, explicaron los directivos, utilizándose para ello una paramétrica.

Están involucrados en esta venta conjunta 98 productores que, tras un llamado abierto a todos los interesados, mostraron interés.

Web y fiesta

A los directivos de la AUPC les preocupa crecer afuera de los predios. Un ejemplo es la remodelación del portal www.aupcerdo.com. Otro es la realización del “Evento de la carne de cerdo”, cuya segunda edición se cumplió en diciembre de 2013, en San Jacinto, estando previsto que este año y con innovaciones se haga la tercera en noviembre, para adelantarse a la gran actividad que hay cerca de las tradicionales fiestas con la demanda de lechones. La última edición fue apoyada por el MGAP, el INAC, Ancap, la Intendencia de Canelones, tres socios de la AUPC (Camposur, Gerascoff y La Constancia) y la industria colaboradora Cativelli, se informó.

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