El proyectil lanzado por la sonda "Deep Impact" continúa su curso previsto hacia el cometa "Tempel 1", a 133 millones de km de la Tierra, y todos los parámetros son normales, señalaron el domingo los científicos de la NASA.
"Es un proyectil que se ha comportado muy bien", declaró Rick Grammierk, jefe del proyecto "Deep Impact", en conferencia de prensa en la sede del Laboratorio Jet Propulsion, una agencia de la NASA en Pasadena (California, sudoeste).
Además de la cámara en el proyectil, la colisión y sus consecuencias serán observadas y filmadas por cámaras y otros instrumentos de medición a bordo de "Deep Impact", que podrán analizar el impacto desde una distancia de alrededor de 500 km.
Es un experimento muy peligroso, explicó Grammierk, que dirige esta operación de 333 millones de dólares.
Las últimas 24 horas de la misión serán las cruciales, todo lo que ocurra se hará automáticamente, sin intervención humana, continuó.
"La larga tradición de exploración de la NASA es investigar y descubrir cómo se formó el Sistema solar, cómo va a evolucionar y si hay vida en otras partes del universo", explicó Andy Dantzler, de la división "Sistema Solar" de la agencia espacial.
Los cometas -asteroides formados de hielo, roca y gases- son los restos que quedaron luego de que se formara el Sol y los planetas, hace 4.600 millones de años, señaló el astrofísico Michael A'Hearn, de la Universidad de Maryland (este), uno de los principales científicos del proyecto.
Hasta ahora las misiones de estudio de los cometas habían consistido en simplemente fotografiarlos de cerca o captar partículas de su cola.
(AFP)