Los empleados públicos pretenden cobrar el aumento que comenzará a regir desde el 1º de enero de 2011 por el que percibirán un salario promedio de $ 14.400 por 40 horas semanales, pero trabajar solo 30.
La explicación de esta exigencia viene desde la reducción horaria que comenzó en el primer gobierno del ex presidente Julio María Sanguinetti. En ese momento, ante la imposibilidad de aumentar salarios a los trabajadores, se acordó una reducción horaria para los trabajadores del Estado.
“Fue un proceso sucesivo donde se fueron rebajando horarios. Comenzó con una resolución que afectaba solo a los funcionarios de Presidencia y luego se fue extendiendo a los ministerios y unidades ejecutoras”, aseguró al diario El Observador el dirigente de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), Luis Bazzano.
Por estos beneficios obtenidos en otra época es que los públicos rechazaron el martes una vez más la propuesta salarial del gobierno. El dirigente de COFE Joselo López dijo ese día al matutino que no es “un aumento real”, y que la reducción horaria “es un derecho adquirido” al que no piensan renunciar.