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¿Como se convirtió Frank Sinatra en "La Voz"?
Nueva Jersey
Francis Albert Sinatra se crío en las calles de Hoboken, Nueva Jersey, donde nació el 12 de diciembre de 1915. Hijo de Antonino Martino Sinatra y Natalina Garaventa (Marthy y Dolly, como se hacían llamar), el pequeño Frankie se crió bajo la mirada de una madre severa y un padre tímido. Cuando Sinatra era joven, ser ítaloamericano significaba pertenecer a una minoría y ser catalogado como un bufón o un mafioso, un prejuicio contra el que Sinatra decidió combatir desde joven al convertirse en una estrella del canto.
Las mujeres
Nancy fue su primera esposa y con quien formó su familia, compuesta por sus hijos Nancy Sinatra, Frank Sinatra, Jr. y Tina Sinatra. En su ascenso dentro del espectáculo también llegaron el resto de las esposas. Ava Gardner fue la que le robó el corazón, para luego cambiarlo por el de un torero. Su tercera esposa fue Mia Farrow, con quien estuvo solo dos años casado. Desde 1976 y hasta su muerte, en 1998, Sinatra estuvo casado con la modelo Barbara Max. Entremedio hubo varias amantes, entre ellas, la actriz Lauren Bacall.
La mafia
Aunque muchas veces el cantante afirmó simplemente estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, en su vida Sinatra mantuvo una relación cercana con la mafia. De acuerdo al documental All or Nothing At All de Alex Gibny, la gran mayoría de las acusaciones sobre estos lazos fueron inventadas por la prensa amarilla y esas noticias hicieron que el FBI prestara con doble atención las veladas nocturnas de Sinatra.
Los negocios
Como cantante supo mejorar los arreglos en varios de sus contratos y el de sus músicos, que solían desfavorecer a los integrantes negros de las orquestas. En 1960 fundó Reprise Records, su propia compañía discográfica. Pese a no simpatizar en absoluto con la escena rockera que afloraba en el inicio de esa década, Sinatra aceptó publicar discos de rock and roll con su sello y hasta cantó en televisión junto a Elvis, cuando este tenía 25 años.
Nueva York
Tras abandonar sus estudios y motivado por la falta de aliento de su padre, Sinatra comenzó a cantar en el cuarteto The Hoboken Four. Luego de presentarse en algunas ciudades, Sinatra decidió abandonar el grupo y mudarse a Nueva York solo con una valija. La ciudad, que solía ver desde la distancia, era el centro de la música estadounidense popular y allí comenzó a trabajar en radios cantando en las noches y mañanas. Su voz encantaría a la audiencia y las cartas pidiendo más Sinatra comenzaron a aglomerarse.
El cine
Su popularidad como cantante suele opacar su premiada carrera en el cine. Sinatra empezó bailando frente a cámara pero fue en su actuación en De aquí a la eternidad (1953) que lo legitimó como un actor dramático. La película no solo le valió un regreso a los focos tras un descenso en su fama, sino que también le valió un premio Oscar a Mejor actor. Diez años antes había ganado un Oscar honorífico por su participación en un cortometraje en contra del antisemitismo.
Las Vegas
Consolidado como una celebridad imparable y con el mundo a sus pies, en la década de 1960 Sinatra se instaló en Las Vegas junto a su “Rat-Pack”, un grupo de amigos y colaboradores como Dean Martin, Sammy Davis, Jr., Peter Lawford y Joey Bishop. Con ellos realizaba espectáculos en vivo y filmó películas como Once a la medianoche, Los 3 sargentos y Robin Hood de Chicago.
Compromiso social
Sinatra abogó desde joven por los derechos civiles de la población negra en Estados Unidos y fue una figura muy respetada entre la escena afromamericana del jazz. Para sus discos y presentaciones insistía en trabajar con orquestas integradas por músicos de diferentes razas.
La música
Demostró una capacidad notable para mantener el atractivo de su música, una mezcla pasional entre jazz y pop, pese a que muchas veces iba en contra de las tendencias musicales del momento. En su extensa obra discográfica, Sinatra se concentró en reintepretar varios clásicos de la canción americana de principio de siglo.
Su voz
Junto a su carisma en escena y frente a las cámaras, su voz fue lo que lo llevó a su estatus de ícono musical del siglo XX. Sinatra encantó a millones con canciones personales que se convirtieron en una lectura de su vida y que sementaron el camino para convertirlo en “La Voz”, un apodo que irá junto a su nombre de hasta la eternidad.