En España ya son varias las zonas que empiezan a permitir la reapertura de discotecas y clubes nocturnos. En algunas comunidades lo harán con un tercio de su capacidad en el interior y un 75% en el exterior. En otras, solo en espacios exteriores. La región de Cataluña, por ejemplo, será la primera en permitir el baile en la pista, aunque obligará al uso de mascarillas en caso de no mantener una distancia de un metro y medio entre personas.
Aunque abiertos, todo parece indicar que por un tiempo estos lugares mantendrán a un lado su esencia -que incita al baile, a la socialización y desinhibición-.
En Uruguay, los boliches bailables mantienen un horizonte de reapertura lejano con la esperanza de abrir sus puertas "como se debe", una vez que la pandemia quede atrás.
El responsable de Relaciones Públicas de Jackson Bar, Juan Andrés Grizutti, cree que volver a abrir será un "triunfo social". Dijo a El Observador que comenzarán a pensar en un protocolo de reapertura una vez que haya cero casos activos por al menos 28 días. "Vamos a asegurarnos perfectamente que todo esto haya pasado para que no haya posibilidad de rebrote. Claramente estamos necesitados de volver a trabajar porque somos muchos los empleados que dependemos económicamente del lugar, pero somos referentes de sector y vamos a reabrir cuando estemos seguros de poder hacerlo", indicó.
"Tenemos la luz apagada. Nosotros más que nadie queremos que la música suene. Pero estamos pisando la ansiedad porque nos dimos cuenta de que esto es una lucha que va a ser por un largo tiempo", dijo. Añadió que cuando cerraron sus puertas el 13 de marzo, imaginaron que podía llegar a ser por 14 días.
Aún sin fechas en mente, una fuente vinculada a varios boliches de Montevideo señaló que pretenden unir fuerzas entre varias de estas empresas para llegar a un consenso, armar un protocolo en conjunto con la Intendencia de Montevideo, el Ministerio de Salud Pública y luego enviarlo oficialmente. "Si cada uno de los particulares manda una carta por un grupo reducido, no se genera fuerza. Queremos juntarnos todos para tener un pensamiento único", sostuvo.
Indicó que las autoridades no tienen intenciones de autorizar una apertura durante el invierno. De todas formas, dijo que siendo "pesimista" imagina una reapertura entre febrero y marzo, mientras que "la mayoría del rubro cree que podrían volver a abrir en verano".
A diferencia de los salones de fiesta, que en general llevan un registro de los invitados, considera que en los boliches es complicado hacer una trazabilidad de quienes entran.
En la normativa de la capital, las discotecas están comprendidas dentro de la categoría de eventos y espectáculos públicos, prohibidos por decreto desde el comienzo de la pandemia. Este jueves, en conferencia de prensa, el intendente de Montevideo, Christian Di Candia, dijo que la capital no habilitará los espectáculos públicos hasta que el gobierno no modifique el decreto.
Según la fuente vinculada a varios boliches, la reapertura también dependerá de la capacidad permitida por las autoridades. Señaló que si es del 50%, a muchos de estos negocios no les alcanzaría para solventar los gastos y optarían por continuar cerrados, con los empleados en seguro de paro y aplazando pagos. "Tenés que abrir con una capacidad de 80%, 90%, y es algo muy difícil que lo habiliten en el mediano plazo", indicó. Son 104 los empleados directos de las discotecas a las que se vincula esta fuente y que actualmente están en seguro de paro.
Grizutti imagina (a título personal) una reapertura con capacidad limitada y espacios con reservas. "A la hora de bailar no volver al punto inicial de la situación en febrero, sino algo más calmado, más tranquilo. Esto es todo nuevo. Si alguien se equivoca un segundito, puede que manchemos todo el trabajo que estamos haciendo como país", subrayó.
Reconversión: una opción difícil
Según la fuente consultada, reconvertirse es una opción difícil para las discotecas debido a los permisos que conlleva, por ejemplo, transformarse en un bar, lo que sería "caro de sostener". "Es poner en una balanza qué te conviene, si dar un servicio distinto o esperar que todo se normalice y abrir como se debe", puntualizó.
Un ejemplo de esta posibilidad es Doña Marta, que volvió a abrir las puertas de su bar. Desde esta empresa señalaron que por el momento no hay planes de volver a habilitar la pista de baile.