30 de agosto de 2013 20:35 hs

¿Qué lleva a una cadena televisiva a decidir dar luz verde a una nueva serie? Aunque asuntos como un argumento innovador y una buena producción detrás son cosas que sin dudas deben pesar, también hay un aspecto para nada menor que desequilibra la balanza: lo emotivo. El regreso a la televisión de un actor paradigmático o de un personaje entrañable son aspectos que en ocasiones lo son todo para decidir qué serie empezará a ocupar un lugar en la grilla televisiva. Y este es el caso de cuatro series de NBC que comenzarán entre setiembre y octubre. En Uruguay habrá que esperar si Sony decide transmitirlas. Mientras tanto, internet bastará como solución alternativa a la pantalla chica.

The Michael J. Fox Show

Uno de los actores más queridos por toda una generación que lo disfrutó en la legendaria trilogía Volver al futuro, el canadiense Michael J.Fox, supo compaginar desde temprano su carrera televisiva con la cinematográfica.

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Justamente, su último rol protagónico antes de sufrir el síndrome de Parkinson había sido en la delirante e imprescindible Spin City (1996 a 2002, aunque el último año fue suplantado por Charlie Sheen). Alejado de las cámaras a raíz de su enfermedad –y limitándose a prestar su voz en animaciones– The Michael J. Fox Show es un regreso especial para el intérprete, ya que se trata de un programa inspirado en su vida.

En el show –que se emitirá a partir del 26 de setiembre en formato de media hora semanal por la cadena NBC– da vida a Mike Henry, un conductor de informativo televisivo quien abandona su trabajo a partir de sufrir el mismo síndrome que el actor en la vida real. Cinco años más tarde, trata de regresar a su trabajo y a su vida cotidiana. El elenco se complementa con una partida de actores desconocidos en los papeles de la familia de Henry y el gran Wendell Pierce (veterano de The Wire) como Harris Green, su mejor amigo. La cadena ha confirmado los 22 episodios que conformarán esta primera temporada.

“No hay nada horripilante en tener parkinson”, comentó Fox al momento de promocionar la serie.

“Muchas veces cuando tienes una discapacidad, lo que tienes que afrontar es el rechazo. La realidad del parkinson es que a veces es frustrante y a veces divertido”, reflexionó.

Sean Saves the World

Si hay un actor que está asociado a su personaje, ese es Sean Hayes y su Jack MacFarland en Will & Grace. A lo largo de ocho temporadas (1998-2006) Hayes relució en la comedia televisiva, interpretando a uno de sus protagonistas, militante gay, al punto de quedar perpetuamente vinculado a este.

Lo cierto es que posteriormente su carrera no ha abundado en roles –apenas una aparición menor en Antes de partir (Rob Reiner, 2007) es digna de mención– y es por esto que su regreso a la pantalla chica ha concitado atención.

En Sean Saves the World interpreta a Sean –la práctica de que actor y personaje comparta nombre propio se vuelve cada vez más común–, un padre soltero gay, que debe lidiar con su hija adolescente al mismo tiempo que con su demandante trabajo. Justamente, el alma de la serie que estrena el 3 de octubre será el balance de Sean entre ambas tareas: padre y profesional.

Consultado al respecto de su militancia gay en sus personajes televisivos, Hayes respondió: “Me gustaría creer que he tenido gran influencia en el movimiento gay en Estados Unidos. Creo que la televisión está más abierta a aceptar personajes gay dentro de su programación. Ya no son considerados parte de una minoría, sino que son normales para todo el mundo. Que es como debe ser. Es triste siquiera cuestionarlo”.

The blacklist

Si bien hay actores que han sabido matizar sus carreras entre lo televisivo y lo cinematográfico, otros han encontrado en la pantalla chica una segunda oportunidad para carreras que se venían gastando. Tal es el caso del veterano James Spader, quien saltara a la fama en producciones independientes de Hollywood –Sexo, mentiras y video (Steven Soderbergh, 1989)– se consolidara como una cara visible, pero luego de una carrera descendente en la industria terminara encontrando su lugar –y nuevamente el éxito– en Boston Legal (junto a William Shatner, el mismísimo Capitán Kirk, que sufría la misma suerte) serie que protagonizó durante cinco temporadas.

Ahora, protagonista absoluto en The Blacklist, es Raymond “Red” Reddington, uno de los hombres más buscados por el FBI quien, sorpresivamente, un día se entrega a las autoridades. Allí se ofrece a colaborar atrapando a los criminales más peligrosos (justamente, la lista negra que da título a la serie) con la única condición de trabajar directamente con Elizabeth Keen (Megan Boone) –una agente novata–, por razones desconocidas. Evidentemente, “Red” tiene su propia agenda, pero el FBI pretende utilizarlo lo más posible.

Una de las propuestas más interesantes en lo que resta del año, The Blacklist cuenta con el director Joe Carnahan (Narc The Grey) como responsable de su episodio piloto que estrena este 25 de setiembre por Sony. La comparación inmediata de los primeros televidentes ha sido con El silencio de los inocentes, estimando que se dará entre Red y Elizabeth una relación similar a la que se daba entre Hannibal Lecter y la agente Clarice Starling.

Pero Spader ha salido inmediatamente al cruce de esas comparaciones: “Entiendo que ocurran, hay imágenes en el piloto –Red en su celda especial– que remiten a eso. Pero pronto se van a dar cuenta de que no es así. Red es un activo, se involucra en la calle. Eso le da un perfil completamente distinto”.

Ironside

En el último caso no se trata de ningún actor reconocido que vuelve a la pantalla chica, sino que es el caso de un personaje emblemático, protagonista indiscutido de la televisión estadounidense de la década de 1960. Robert T. Ironside era el jefe de detectives del Departamento de Policía de la ciudad de San Francisco que, víctima de un intento de homicidio, quedaba postrado en una silla de ruedas. Esto no lo alejaba de la lucha contra el crimen, sino que organizaba su propia unidad especial y resolvía los casos más complejos, cuando su antiguo departamento se veía superado.

Interpretado por Raymond Burr durante ocho temporadas (1967 a 1975) el personaje se tornó mítico y tuvo su momento de regreso cuando en 1993 la BBC organizó un especial para televisión con el elenco original, poco antes de la muerte del actor.

Ahora es el turno de Blair Underwood (una cara reconocible, pero con pocas apariciones, quizá recordado por ser uno de los tempranos intereses amorosos de Julie Louis Dreyfus en Las nuevas aventuras de la vieja Christine) quien da vida al detective en silla de ruedas. Se mantienen las bases idénticas a la vieja serie, pero Underwood promete un Ironside “más sexy, más rudo, que lleva más al límite las cosas para probarse por sobre su discapacidad”. Estrena el próximo 2 de octubre.

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