El Ministerio de Exteriores de Rusia desestimó nuevos tratados de control de armas con la OTAN, el bloque militar liderado por Estados Unidos.
"En esta etapa es imposible cualquier acuerdo con la OTAN en materia de control de armas", señaló la institución en un comunicado con motivo de la salida del país del Tratado sobre las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE).
El Ministerio remarcó que los gobiernos de los Estados miembros de la OTAN y de sus satélites mostraron su total incapacidad para lograr acuerdos.
Las negociaciones, subrayó, pueden restablecerse cuando esos países asuman una posición constructiva y realista, como parte de los esfuerzos para la formación de un nuevo sistema de seguridad europeo que responda a los intereses de Rusia y de las otras naciones que rechazan los dictados del campo occidental.
El Tratado sobre las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa fue suscrito en París en 1990 por los 16 países miembros de la OTAN de entonces y seis Estados del Pacto de Varsovia.
En 1999 se firmó en Estambul, Turquía, una variante actualizada del tratado FACE después de la disolución del Pacto de Varsovia en 1991. El documento fue ratificado solo por Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán, los países de la OTAN se abstuvieron.
Este 7 de noviembre, Rusia completó su retirada del tratado FACE ante la falta de avances de los países de la OTAN para ratificar la variante actualizada del acuerdo. El tratado limitaba la cantidad de tanques, vehículos acorazados, aviones de combate, helicópteros y artillería pesada en el territorio de los países signatarios.
Relaciones con Estados Unidos
Por otra parte, el vocero de la presidencia rusa, Dmitri Peskov señaló que las relaciones entre Rusia y Estados Unidos "están en cero", pero dado que ambos países tienen una responsabilidad especial en la estabilidad global y estratégica, de un modo u otro habrá que reanudar el diálogo a su debido tiempo.
"Las relaciones están en cero y yo diría que incluso por debajo de cero. Pero dado que tanto Estados Unidos como nosotros tenemos una responsabilidad especial en la estabilidad mundial y estratégica, de un modo u otro con el tiempo tendremos que reanudar esta conversación", afirmó Dmitri Peskov en una entrevista.
Desde el punto de vista ruso, el colapso de las relaciones entre ambas naciones se produjo por iniciativa de Estados Unidos y el líder estadounidense tendrá que cambiar su posición hacia Rusia para dar paso a los contactos de alto nivel.
"Por lo tanto, como mínimo, el presidente estadounidense (Joe Biden) tendrá que cambiar de postura en algún momento y adoptar una posición más constructiva en las relaciones bilaterales. Y entonces madurarán las condiciones para dicha reunión", señaló Peskov.
Además, los contactos de presidentes de ambos países son posibles con el deseo y la disposición mutuos, "deben madurar ciertas condiciones", agregó el vocero. Entretanto, subrayó que Rusia reacciona hoy de forma irreconciliable ante la injerencia de Estados Unidos en sus asuntos internos.
En diciembre de 2016, poco antes de que Obama abandonara la Casa Blanca, su Gobierno expulsó a 35 diplomáticos rusos y ordenó el cierre de dos residencias diplomáticas en respuesta a la presunta interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales estadounidenses de aquel año, lo que Rusia ha negado en reiteradas ocasiones. Desde entonces, Rusia y Estados Unidos siguen intercambiando expulsiones de diplomáticos y otros tipos de sanciones.
Rusia ha advertido que las acciones de Estados Unidos violan el Convenio de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares, así como otros aspectos del derecho internacional.
(Con información de agencias)