24 de julio 2023 - 5:01hs

En el último directorio del año pasado, la mayoría oficialista de OSE aprobó el proyecto de saneamiento para 61 localidades del interior del país, una iniciativa presentada por un consorcio privado que supondrá una inversión de más de US$ 300 millones.

El anuncio fue realizado por el presidente Luis Lacalle Pou en una conferencia de prensa en la Torre Ejecutiva en la que también dijo que esperaba que los pliegos de la licitación estuvieran prontos para febrero y que las obras podrían comenzar a fines de 2023.

Pero este cronograma esbozado por el mandatario está lejos de cumplirse, y en el gobierno aspiran ahora a que los pliegos estén prontos para antes de fin de año, porque sino el proyecto quedará para la administración que viene.

Más noticias

La fecha fue manejada en una reunión realizada el jueves 20 en la Torre Ejecutiva que fue encabezada por el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, y en la que participaron autoridades de OSE, de la OPP y de varios ministerios, entre ellos Ambiente. Tras el encuentro, el ministro Robert Bouvier reconoció el “enlentecimiento” aunque consideró que se debió a que se enfocaron en “otros temas” en referencia a la crisis hídrica.

Foto: Leonardo Carreño. Buscan fórmula para no aumentar endeudamiento de OSE

Más allá de esta reunión, considerada como un nuevo impulso al proyecto, las demoras fueron conversadas por Lacalle Pou y el exministro de Ambiente, Adrián Peña, en un encuentro en Presidencia a mitades de junio. Según supo El Observador, en esa instancia el senador colorado le transmitió su preocupación por el poco avance del proyecto y conversaron sobre algunas trabas de carácter económico.

Aunque es prioritario, y en un momento se lo pensó como uno de los legados de la coalición, el proyecto ha generado resistencias internas en el gobierno debido a su costo y las capacidades de endeudamiento de OSE. Según confirmaron fuentes de la empresa pública y del gobierno, la ecuación numérica ha sido motivo de intensas idas y vueltas con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), cuyo aval es imprescindible para que avance.

A fines de mayo, en una entrevista con El Observador, el presidente de OSE, Raúl Montero, reconoció que estaban “estudiando el proyecto” desde el punto de vista financiero para ver cómo lo “solucionaban”“Pienso que (el endeudamiento anual) puede andar un poco menos de US$ 30 millones”, dijo el jerarca como solución para no aumentar el rojo de las cuentas de la empresa sino mantener el ritmo que tenía en las últimas administraciones del Frente Amplio.

En partes 

El proyecto original suponía una inversión de US$ 975 millones y beneficiaba a 560 mil personas a través de 250 mil conexiones nuevas en 124 localidades, pero fue fraccionado y en este período se ejecutará una primera parte que alcanzará a 160 mil personas con 55 mil nuevas conexiones. 

Esta modificación hizo que el costo de las obras pase a ser, según anunciaron las autoridades de US$ 284,3 millones (a los que deben sumarse el IVA), aunque de acuerdo a la documentación revisada por El Observador, esa cifra se calculó en diciembre de 2021 y la actualización a los años 2023 y 2024 resulta en una inversión de US$ 321,4 millones.

Las obras se extenderán por dos años y darán empleo a unas 2 mil personas. En lo posible, el gobierno buscará que los trabajadores sean de las zonas que recibirán el saneamiento.

El modelo financiero elegido (un leasing operativo entre OSE y una Sociedad de Objeto Específico) supone que la empresa pública pague una vez que el saneamiento esté funcionando unos US$ 43,5 millones anuales por 25 años (el período de contrato) como alquiler de la infraestructura. Tras esto, dado que la misma tendrá otros 25 años de vida útil, podrá comprarla a unos US$ 200 millones más.

Aguas grises

Con la emergencia hídrica como disparador, el Ministerio de Ambiente solicitó que en los pliegos de las licitaciones se agregue la posibilidad de que las aguas sean reutilizadas para el riego en el ámbito agropecuario.

Proyecto de saneamiento está atrasado

La propuesta es sumar a la cadena del tratamiento de las aguas residuales una última etapa para que se pueda bombear o trasladar en camiones cisterna. Hasta ahora, el proceso que realiza OSE para tratar esas aguas termina en un curso de agua –es decir, se devuelve a ríos o arroyos–. 

La idea la presentó el subsecretario de Ambiente, Gerardo Amarilla, y tuvo como ejemplo el sistema que funciona en Tel Aviv, en Israel, donde tratan las aguas residuales y luego las bombean a un sistema de riego para la agricultura. "El agua que tiraban la vuelven a utilizar y la venden a un precio más bajo que el agua potable", dijo Amarilla. 

De esa forma, cuando se utiliza agua potable para la ducha, el baño o la cocina, el líquido vuelve a la red de saneamiento de OSE , de allí a la planta de tratamiento –que depende de la Intendencia de Montevideo (IM)– pero en lugar de terminar en un río, se llevará a un sistema de riego. 

Temas:

Saneamiento OSE saneamiento en el interior ose

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos