18 de marzo de 2013 21:35 hs

Un informe reservado de la empresa Airclass, sobre el accidente del avión siniestrado el 6 de junio de 2012 en aguas del Río de la Plata con el saldo de dos pilotos fallecidos, pone el acento en el error humano de la tripulación, contradiciendo la opinión de expertos consultados por la jueza Mariana Mota que llevaba adelante esa investigación.

Según Airclass, la tripulación se enfrentó “a falsas indicaciones del instrumento de actitud” (que marca el horizonte artificial, es decir si las alas están niveladas o realizando un viraje) porque hubo equipos que “no fueron energizados” por los pilotos. “Pudo ser un descuido o una equivocación”, se afirma por parte de la empresa aérea. “Al virar la nave hacia el lado del mar, es decir que no hay referencias terrestres, podría haber provocado una desorientación espacial de la tripulación que los llevó a la pérdida de control de la aeronave y el consecuente impacto contra la superficie del mar”, sostiene Airclass. Sin embargo, un piloto de la Fuerza Aérea consultado por El Observador afirmó que “es muy difícil” perder la orientación del espacio en pleno vuelo.

El informe “primario” de la investigación interna dispuesta por Airclass, que lleva la fecha 25 de octubre de 2012, analizó una serie de variables que podrían haber incidido en el accidente y descartó varias de ellas como ser la climática o el estado general de la aeronave, de la cual, se asegura, había pasado los controles. El documento, al que accedió El Observador, muestra que el avión se estrelló en el agua a 1.027,8 kilómetros por hora, “velocidad que excede largamente la máxima velocidad estructural de la aeronave”. Al caer, por la velocidad que llevaba, se desprende que la aeronave tenía los dos motores funcionando, se afirma.

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La empresa sostiene que el día previo y el anterior al siniestro, “en ninguno de los vuelos” realizados por el avión matrícula CX-LAS Fairchild Metro, las tripulaciones informaron de “discrepancias ni fallas”. Sin embargo, el diario El País informó el domingo que la investigación oficial apunta a una falla técnica y dio a conocer que el comandante Walter Rigo, a cargo del vuelo, notificó por email a la empresa de varios problemas que venía reportando el avión. De acuerdo al informe que tiene carácter de presumario en la investigación de la jueza Mariana Motta, dos pilotos expertos consultados por la magistrada señalaron que la causa probable del accidente del Fairchild fue “una falla estructural que puede ser la pérdida o deformación de alguna parte el avión o comando del vuelo”.

Esa posibilidad no está contemplada en la investigación de la aerolínea que apuntó sobre todo al error humano.

“La falta de alimentación de los instrumentos que funcionaban con corriente alterna, pudo haber sido consecuencia de una posible omisión de la tripulación en el encendido de los inversores, podría ser la causa de los cambios de altura y de rumbo, así como de la desorientación que demuestra la tripulación al tomar un rumbo prácticamente opuesto al que debía tomar”, señala el documento al que accedió de El Observador.

La empresa también tomó declaraciones a pilotos y personal de la Airclass, respecto del comandante Rigo, quién tenía una amplia experiencia respaldada en 16.200 horas de vuelo y que estaba a cargo del vuelo que cayó cerca de la isla de Flores.

Los consultados muestran a Rigo como un piloto “sumamente respetado por su pares” pero también lo notaban “apurado” aunque no con una conducta “nerviosa”.

En tal sentido, los declarantes afirmaron que la actitud presurosa del comandante Rigo quedaba expuesta por ejemplo al poner en marcha un motor antes de la llegada de los copilotos al avión, o al realizar un rodaje de la aeronave a una velocidad superior a la conveniente. “Respecto del día del accidente señalan su actitud apurada, la falta de concentración en la preparación del vuelo, ya que realizó una llamada prolongada desde su celular momentos previos a la salida del vuelo, siendo que en ese momento la atención de la tripulación debe estar concentrada en la preparación de la cabina y del vuelo”, se lee en el informe de Airclass

El trabajo lo escribió el gerente de AirClass, Jorge Alvarez, que encabezó la investigación por tener experiencia en Seguridad Operacional. La investigación oficial está avanzada, según informó el Ministerio de Defensa.

La Armada Nacional y el buzo Héctor Bado continúan buscando restos del avión de Airclass así como los cuerpos del comandante Rigo y el piloto Martín Riva.

Tampoco apareció la carga de 800 kilos que transportaba ese avión.

EO Clips

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