Casablanca es una de esas películas que siempre ha molestado a la crítica especializada. ¿Cómo pudo una película romántica, previsible y de matiné, desbancar al Ciudadano Kane de Orson Welles como la mejor película de todos lo tiempos? ¿Cómo una obra hecha a los ponchazos se convirtió en un mito, sin ofrecer planos imposibles, ni innovaciones técnicas de ningún tipo?
Siempre nos quedará el blanco y negro
¿Cómo es ver Casablanca en 2012 y por qué hay que verla? Una experiencia cinematográfica de la que siempre se puede decir algo nuevo está en varias salas locales una vez más