Google reformuló su proyecto de data center en Uruguay y decidió construir un solo edificio en lugar de dos en el Parque de las Ciencias, algo que disminuirá a un tercio la capacidad de almacenamiento respecto al plan original.
La empresa estadounidense confirmó semanas atrás al gobierno que realizará la inversión y entregó al Ministerio de Ambiente la evaluación de impacto exigida por ley para obtener las autorizaciones para ejecutar las obras.
En la documentación, a la que accedió El Observador, la empresa detalló que en lugar de utilizar agua potable, el sistema de refrigeración consistirá en “chillers”, una técnica similar a la que utiliza el data center que Antel tiene en Pando.
Con esta modificación, Google pretende poner fin a la polémica que se había generado, ya que inicialmente el proyecto preveía utilizar 7.600 metros cúbicos de agua potable por día, una cantidad equivalente al consumo de 55.000 personas.
Ahora, de acuerdo con los datos entregados, el consumo será de 48 metros cúbicos diarios y obedecerá al uso de las instalaciones como cocina y baños. La empresa calcula que durante la fase de operaciones trabajarán entre 200 y 250 personas, informó TV Ciudad.
“Esta modificación refleja un proyecto de menor porte y también elimina el consumo de agua para refrigeración”, dice el resumen de la inversión.
Tras una primera lectura del proyecto, los técnicos del gobierno resolvieron exigir a Google que detalle cuánto será el “consumo máximo de energía” y el “aval correspondiente” de que la demanda no afectará “la calidad del servicio de suministro de energía eléctrica que presta UTE a terceros”.
“Teniendo en cuenta el consumo de energía requerido, el proyecto deberá demostrar cómo incorpora y aplica las mejores prácticas y tecnología para el uso eficiente de la energía de acuerdo a la capacidad del data center a instalar”, señala la respuesta enviada por los técnicos de Ambiente a la que accedió El Observador.
El nuevo sistema de enfriamiento consistirá en 32 “chillers” enfriados por aire con circuitos cerrados de agua dispuestos en modalidad 7+1 para cada módulo del centro de datos.
“El sistema de ciclo cerrado consiste en la recirculación de agua de enfriamiento y está conformado por tuberías de distribución dentro del centro de datos, bombas e intercambiadores de calor. El agua de enfriamiento que circula por las tuberías absorbe el calor del ambiente generado por los servidores disminuyendo así la temperatura ambiente del centro de datos”, explica el documento de proyecto elaborado por la consultora EIA.
Google
El data center se construirá en Canelones
La empresa aclaró que el sistema de enfriamiento utilizará agua potable de OSE y que al contar con circuitos cerrados, el mayor consumo se dará en la puesta en marcha, tanto por la limpieza inicial del sistema de tuberías como por su llenado, siendo “insignificante la reposición que pueda ser necesaria en instancias posteriores de mantenimiento”.
El data center se instalará en cuatro etapas y el proceso de construcción se extenderá por 44 meses. Durante el pico de las obras trabajarán unas 800 personas aunque el promedio será de entre 300 y 400, de las cuales el 75% serán uruguayos y 25% extranjeros.
La planta funcionará de forma ininterrumpida las 24 horas del día los 365 días del año, por lo que requerirá de un suministro continuo de energía que será provisto por UTE en base a una subestación eléctrica ubicada en el interior del predio y generadores de emergencia como respaldo.
De un gobierno a otro
Las negociaciones para recibir la inversión en Canelones se realizaron bajo un contrato de estricta confidencialidad y comenzaron en la administración de Tabaré Vázquez tras un viaje realizado por la entonces ministra de Industria, Carolina Cosse, a la costa oeste de Estados Unidos, donde se encuentra la sede central de Google.
Desde entonces, la empresa fue dando ciertos pasos aunque recién a fines de octubre –en una reunión con autoridades del gobierno de Luis Lacalle Pou– confirmó la construcción.
En 2021 compró el predio de 30 hectáreas detrás del Parque de las Ciencias que se incorporó a la zona franca, y en mayo de 2023 realizó dos llamados laborales para sumar a un program manager (gerente de programa) y un ingeniero mecánico.
Por esas fechas, a su vez, se inició la polémica por el consumo de agua, ya que el gobierno fue obligado a informar luego que la Justicia hiciera lugar a un recurso de amparo para levantar la reserva.
Esa discusión también motivó una controversia en la interna del Poder Ejecutivo luego que el ministro de Ambiente, Robert Bouvier, dijera que la empresa había retirado el proyecto, lo que fue desmentido por su par de Industria, Omar Paganini, que señaló que lo estaban “reformulando”.
Otro pedido
Además de consultar por el consumo de energía, los técnicos de Ambiente pidieron que una vez que Google seleccione a los proveedores de los “motores de respaldo” le envíe las fichas técnicas correspondientes para “corroborar los factores de emisión y demás datos que permitan ratificar la validez de los datos empleados en la evaluación ambiental”.