Nació en Rivera pero a los 10 días de vida se trasladó junto a sus padres a Montevideo. Graciela Sánchez se define como una persona muy responsable, exigente, activa e innovadora. Siempre quiso ser madre y hace 28 años logró su sueño. Estudió licenciatura en Administración de Empresas, licenciatura en Marketing y Tecnología de Recursos Humanos, entre otras. Comenzó a trabajar en 1980, y en 2002 fundó la agencia de viajes Le Monde Tourisme, dedicada a viajes corporativos y de incentivo, congresos y eventos.
¿Qué factores cree que determinaron el éxito de su agencia?
El éxito lo logré porque hice lo que tenía que hacer.
Tengas el cargo que tengas es importante no dejar de ser uno mismo, la gente a veces se marea. Es un poco duro lo que voy a decir pero realmente no me admito errores: para mí los errores a veces son horrores y además los que yo pueda cometer afectan al resto que está a mis costados.
Siempre digo que no puedo llegar a lograr nada si no tengo un equipo. Todos debemos estar convencidos de lo que estamos emprendiendo y realmente comprometidos con lo que hacemos.
¿Sufrió desigualdad de género en el ámbito laboral?
Sí, igual en otra época era peor la diferencia.
Hace 20 años, en Uruguay había solo tres mujeres directoras en turismo y en el mundo habían algunas más.
Éramos las últimas en hablar y si quería (hablo de mi caso personal) presentar algún proyecto siempre era escuchada posteriormente a los hombres e incluso tenía que hacer una defensa mucho más inteligente y convincente que ellos. Más de alguna vez he ido a reuniones donde me preguntan dónde está mi director y les respondo: ‘soy yo’.
¿Cómo se lleva con sus colegas hombres?
Muy bien. Me tienen amplio respeto pero moverse en un mundo de hombres es muy complicado. De hecho para las primeras fiestas que fui del gremio de turismo nunca usé vestido, iba de traje. Llegué a usar traje, corbata y pañuelo para que no se distraigan, como yo digo. Nunca usé pollera corta, quería que apostaran a mi cabeza y creyeran en mi cabeza, quería convencerlos de esa forma, no me interesaba ni me interesa convencerlos de otra forma.
¿Qué consejo le daría a alguien que esté por emprender?
Debe empezar de a poco, ser cauteloso. Tiene que tener un pleno conocimiento de lo que va a realizar, medir sus objetivos y metas, ver las variables. Si todo está bien organizado, no hay distracciones y no se bajan los brazos ante los primeros inconveniente que surjan, cualquier proyecto se puede llevar a cabo.
Si todos apostáramos más y criticáramos menos sería mucho mejor Uruguay. Hay que tener mucha fe para eso.