Desde que la ley de tenencia responsable de animales se reglamentó a mediados de 2014, la Comisión Nacional Honoraria de Bienestar Animala (Conahoba), que funciona en el Ministerio de Educación y Cultura, ha recibido más de 1.000 denuncias por maltrato a animales. Sin embargo,es más común que las personas denuncien por mordidas de perros a personas que por maltrato. “No tenemos estadísticas claras pero sí sabemos que las lesiones más comunes son por perros grandes (de más de 25 kilos)”, dijo a El Observador Homero Cabanas, presidente de la comisión, que es veterinario.
Aunque la ley establece sanciones económicas –que van de una a 500 Unidades Reajustables, es decir, de $ 770 a $ 385.000– o la requisa del animal, no prevé responsabilidad penal para los dueños de perros que hieran, o incluso maten a personas. “Lo que sí podemos hacer nosotros (en Conahoba) es disponer el sacrificio del animal o se pueden aplicar sanciones por tenencia irresponsable, pero los propietarios no tienen ningún tipo de responsabilidad penal”, explicó Cabanas.
Cuando la comisión decide que una persona no puede tener más animales, se lo notifica a través de una resolución tanto a esa persona como a la que lo denunció. “No tenemos suficiente personal como para monitorear pero intentamos que la gente que denunció sepa qué fue lo que pasó. Ellos tienen la necesidad de saber y de ver que no se repita”, expresó Cabanas.
En lo que va del año ya hubo dos casos de mordidas de perros pitbull a niños que debieron ser internados en el CTI del Centro Hospitalario Pereira Rossell por la gravedad de las lesiones. En ambos casos, los perros eran conocidos de los niños. Por año el Ministerio de Salud Pública (MSP) recibe unas 2.500 denuncias por mordidas de perro, que es obligatorio notificar desde 2004 para controlar posibles casos de rabia. Solo en la emergencia del Pereira Rossell, atendieron en 2013 a 301 niños que habían sido mordidos por animales. El 90% de los casos fueron lesiones causadas por perros y representaron el 0,6% del total de consultas en el hospital Pereira Rossell, que llegan a 50.000.
En julio de 2014 el Parlamento aprobó un proyecto de ley que prevé hasta dos años de prisión para las personas que maltraten animales o les provoquen la muerte. En ese proyecto no estaba prevista la responsabilidad penal de propietario en caso de que sea al revés: que un animal ataque a una persona.
“Primera mordida gratis”
La Conahoba analiza presentar un proyecto de ley complementario que sí contemple la responsabilidad de los propietarios de los animales cuando muerden a una persona. Cabanas utilizó de ejemplo a España, donde existe un recurso que denominan “la primera mordida gratis”. En ese país si un perro muerde a alguien por primera vez no existe una responsabilidad directa sobre el dueño. Eso sí, si el perro vuelve a morder ahí sí pasa a ser responsabilidad directa del propietario. “Me parece que es un criterio importante”, destacó.
De hecho, según indicó el veterinario, existió un proyecto de ley complementario al aprobado a mediados de 2014 en el que sí estaba establecido que los casos graves de lesiones de animales a personas podían ser penados con prisión. “Nosotros estuvimos peleando en el Senado pero por razones administrativas quedó en el olvido”, sostuvo Cabanas.
Otro artículo que se propuso dentro de esa ley que “quedó en el olvido” daba la potestad a la Conahoba de elegir las razas que se pueden criar en Uruguay.
Perros poco familieros
“Hay modas con determinadas razas, que son perros que no cualquier persona los puede tener”, dijo Cabanas. El experto aseguró que se ha dado un incremento en animales cada vez más agresivos “que no son aconsejables” para personas que desean una mascota como un integrante más de la familia.
Por características propias de sus razas, ciertos animales tienen un determinado temperamento o carácter que no es tan fácil de “manejar” en un hogar.
Por su parte, la veterinaria y responsable honoraria de la ONG S.O.S Caninos y Equinos, Gabriela Moreno, dijo a El Observador que la gente “tiene que entender que hay perros que no son para que duerman en la cama o estén adentro de la casa todo el día”.
Ambos especialistas sostuvieron que el perro de raza pitbull es uno de los que genera mayores problemas.
“Las personas que compran pitbull los compran porque está de moda. Están baratos porque los reproducen en cantegriles. Es un perro problemático”, señaló Moreno.
Para la veterinaria, el mayor problema está en los dueños y en la falta de responsabilidad a la hora de tener perros de gran porte o potencialmente agresivos. En la ONG que dirige reubican perros que han sido víctimas de agresiones o que provocaron lesiones a personas u otros animales.
Para reubicar a un perro que provocó lesiones, deben analizar si su actitud agresiva se debió a características propias del comportamiento del perro o a que se encontraba en “un ambiente hostil” que lo llevó a accionar de esa manera.
“Primero que nada hay que retirar al animal y ver si el perro tiene problemas o si hubo alguna motivación que disparó ese comportamiento. En general, sucede lo segundo”, explicó Moreno.
Cabanas dijo a El Observador que tienen en mente presentar un proyecto que les dé la potestad de prohibir la cría de ciertas razas de perros. Una de las razas que más les preocupa es el pitbull. “En Francia ya no se permite exportar más y se ordenó castrarlos. Ojalá en Uruguay pudiéramos hacer lo mismo”, indicó.