También descendieron los beneficios brutos, de 113 a 87 millones de euros, lo que obedece en ambos casos a la gran cantidad de inversiones en investigación y desarrollo de nuevos modelos y mercadotecnia, señaló este viernes el vicepresidente de la compañía, Jan Waereby.
Waereby se mostró satisfecho con los resultados, destacando el aumento en las ventas y en la cuota de mercado mundial (del 6 al 7 por ciento), y pronosticó que, al final de 2005, Sony Ericsson habrá vendido 720 millones de teléfonos, ya que el mercado está en expansión.
El presidente del consorcio, Miles Flint, destacó en el comunicado la buena acogida de los nuevos modelos y se mostró esperanzado en que Sony Ericsson sea la primera en ofrecer una solución musical completa en forma de un "walkman-móvil", que empezará a distribuirse "pronto".