Luego de un mes con las tarifas de los combustibles congeladas, el Poder Ejecutivo resolverá en los próximos días los precios máximos de venta que regirán desde el miércoles 1° de mayo en Uruguay.
En las últimas semanas los valores de referencia internacional mostraron comportamientos dispares. En tanto, la atención de los inversores puso foco en el conflicto entre Israel e Irán que generó algo de ruido en los mercados, y que por algunos días reavivó la volatilidad en la cotización del petróleo.
Los datos adelantados
Los datos publicados por la Administración de Información de Energía (EIA), y procesados por El Observador, indican que en 28 días de la ventana de medición vigente –entre el 26 de marzo y el 22 de abril– la nafta tuvo una leve suba en su precio.
El valor medio para el símil de la nafta uruguaya en la costa del Golfo de México en EEUU se encarecía $ 0,66, y pasaba de $ 25,652 a $ $ 26,313 (+2,6%) en comparación al promedio mensual anterior.
Vale recordar que para la nafta Súper 95, la más consumida en el país, la Ursea toma el precio internacional promedio de dos tipos de gasolinas: CBOB Regular 87 y CBOB Premium 93.
Por su parte, el gasoil tiene como referencia el precio del Ultra Low Sulfur Diesel (ULSD 62). La actualización más aproximada posible a lo que indicaría el PPI mostraba que el precio promedio del litro caía $ 0,4, y pasaba de $ 26,634 a $ 26,225 (-1,5%) en la comparación con el mes móvil anterior.
Estos valores son solo una aproximación a las últimas tendencias del mercado internacional, y tienen en cuenta dos variables centrales: la dinámica diaria de los precios en dólares en EEUU y el valor del tipo de cambio a nivel local.
El informe mensual oficial cerrado al 25 de abril que elabora la Ursea, se conocerá en el transcurso de esta semana. Ese es el indicador más directo para Uruguay, porque es la base del informe de Precios de Paridad de Importación (PPI).
Nafta rezagada y gasoil alineado
La última decisión tarifaria adoptada por el Poder Ejecutivo de congelar las tarifas por abril determinó que el precio de venta de las nafta siguiera por debajo del PPI (- $ 2,57), mientras que el gasoil había quedado alineado con la referencia internacional (+ $ 0,07), según datos de Ancap.
En los primeros tres meses del año Ancap ya había resignado ingresos por US$ 9 millones, como resultado que las tarifas fijadas por el Poder Ejecutivo estuvieron por debajo de la paridad de importación. A eso se suman otros US$ 5 millones que corresponden al subsidio focalizado del supergás.
En todo 2023 los consumidores pagaron US$ 67 millones menos por combustibles que lo que deberían haber hecho si los precios de venta hubieran seguido lo decía el PPI.
Guerra, petróleo y expectativas
Otro aspecto que vuelve a cobrar relevancia es el precio internacional del petróleo, en la medida que Ancap está nuevamente realizando compras de crudo para refinar, una vez quede operativa la refinería de La Teja en las próxima semanas.
En abril los futuros de Brent promediaron los US$ 89 por barril y se encarecieron respecto a marzo, cuando la media había sido de unos US$ 85 por barril.
Las cotizaciones del petróleo tocaron máximos de 5 meses previo al bombardeo de Irán sobre Israel. Sin embargo, los mercados han comenzado a descontar cualquier riesgo de una escalada adicional en el conflicto de Oriente Medio, informó Bloomberg esta semana.
Analistas de Goldman Sachs señalaron que la percepción de una distensión entre Irán e Israel podría eliminar entre US$ 5 y US$ 10 adicionales por barril de "la todavía elevada prima de riesgo geopolítico" en los próximos meses. Esto colocaría al Brent en un techo de US$ 90 por barril.