La subasta de un jarrón chino se transformó en un hecho sin precedentes en Italia, tras alcanzar en tan solo 15 minutos un precio récord: el valor mínimo de partida era 15 mil euros y se llegó a 7,5 millones, es decir, un precio 500 veces superior al inicial.
Un valor que dejó boquiabiertos a los clientes de la Pandolfini de Florencia, la casa de subastas más antigua de Italia. Se lo adjudicó un misterioso comprador chino vía online.
Según publicó la página web Abc.com, los entendidos sitúan el origen de la pieza en el siglo XVIII, en la época de la dinastía Qianlong. También consideran que es extraordinario que mida 75 centímetros, cuando lo normal es que no superen los 40 centímetros.
Una mujer llevó el jarrón a la casa Pandolfini y su experto en arte chino, Thomas Zechini, se quedó maravillado hasta casi caer en el síndrome de Stendhal: “Apenas lo vi, me arrodillé. Nunca sentí una emoción parecida.
Me pareció tan bello que casi lloré por la emoción”, dijo Zechini. Otro experto, Dario Mottola, de la casa de subastas Cambi de Génova va aún más lejos y afirma también que cuando lo vio sintió escalofríos.
“Su calidad es extraordinaria. Probablemente lo robaron en su día del palacio imperial de Pekín. Es un jarrón de tal importancia que lo habría llevado a la RAI (Radiotelevisión Italiana) para mostrarlo al país. Puede valer incluso 20 o 30 millones”, agregó el experto.
Las primeras huellas de este gran j arrón c hino en I talia se remontan a 1929, cuando un coleccionista de nombre Pasini de Milán lo compró en una subasta por 3.000 liras, una cifra también notable para la época.
El profesor Filippo Salviati, de la universidad la Sapienza de Roma, considera que no es exagerado el precio pagado. “En absoluto. Es un precio acorde con la calidad del jarrón. Basta ver lo que sucede en las más famosas casas de subastas internacionales”, dijo.
Otro antecedente sucedió en la casa de subastas Pinner. En una modesta casa de Londres, permaneció durante decenios, un jarrón chino Qianlong. Ante sus dueños, la casa de subastas lo valoró en un millón de libras esterlinas. Finalmente, el jarrón se subastó por más de 50 millones de euros.